Para Aída Aroni
Madre antigua de la patria alondra dulce de mi canto
¿Quién te obligó accionar nuestra bandera
para situarte frente al pelotón de fusileros
flameando tus reclamos con llanto rojo y blanco?
¿Serán tus hijos ingratos fusileros
que no volvieron al ande donde nacieron?
Allí donde los sueños mueren con precisión
de relojes sucios por la neumonía crónica
y los designios poderosos de la mala suerte
¿Qué hicimos mal para tamaña ingratitud contigo?
¿Por qué los fusileros portan escudos del desprecio?
Si tu lliclla de arcoíris solo trae un rebaño de flores
con antigua fidelidad a los campos y las lluvias
Quisiera reír a carcajadas millones de piedras
—por esta boca manantial de viejas cicatrices—
hacer retroceder las metrallas nefastas
para que retorne la paz envuelta en su alegría
( Del poemario: Poemas en modo avión 2024)