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Wil Stong, vivía en el ártico,  donde acostumbraban  hacer carreas de trineos, tenían un cachorro lobo que lo criaron desde pequeño, este era de color blanco,  simbolizando la paz y armonía que existía en su familia, pero estos eran pobres de dinero, así que se presentó una carrera  en donde el premio al primer lugar era de 10000 dólares, el padre se inscribió en esa carrera  para ganar.
Entonces desde ese momento practicaba día tras día, toda su familia tenía esperanzas en él, hasta que un día  de esos perdió el control sobre su trineo y cayó a un pozo muy profundo, y todas las esperanzas se perdieron junto con él.
Su hijo miraba la cara de su familia, del cachorro y comenzó a sentir todos  los corazones juntos   en su interior, el lobo le dio esperanzas para confiar en él mismo, entonces él decide correr reemplazando a su querido padre.
Para prepararse, no tenía un trineo con cual practicar ni lobos para correr, el cachorro le mostró una cueva abandonada  de  donde salieron 8 lobos con un trineo listo para usarse, el cachorro era uno de ellos pero este era un líder, y no lo sabía nadie.
A la mañana siguiente  Wil  preparaba  a los lobos y el trineo para practicar pero al darse cuenta que faltaba un líder que conduzca este trineo, no pudo practicar, el lobo vio la tristeza en su corazón y con tanto amor y valentía, corrió donde Wil y le pidió a ladridos que le pusiera como líder, y este le dejó por que confiaba en él como si fuera su padre.
Llegó el día de la carrera y wil ya estaba preparado, cuando comenzó, se echó a correr sin descansar para llegar a su objetivo, desafiando a la  muerte  en el hielo.
Durante  el   recorrido   había  ocasiones en el  que  wil se desanimaba pero su cachorro siempre estaba ahí para darle esperanzas y no solo eso, sino también  para darle fuerzas para seguir adelante y no rendirse.
Mientras corrían, un grupo de feroces zorros los estaban persiguiendo, wil se dio cuenta y corrió hasta ya no poder más junto con sus lobos en el trineo, para no ser devorados por los zorros, pero se cansó al pasar un par de kilómetros, y quedo inconsciente.
Los lobos pararon y el líder ordenó  pelear con los zorros para salvar a su dueño, mientras el cachorro peleaba  cayó de un precipicio a un río, pero este no había muerto, sino estaba herido y lleno de sangre en su cuerpo, luego de un rato Wil recuperó la conciencia y vio que solo quedaban tres lobos en pie, pero entre ellos no se encontraba  su cachorro querido y lloró sin cesar, pero siguió corriendo.
El lobo al despertar se  da cuenta que no estaba en el mismo lugar  donde ocurrió la pelea, así que fue a un lugar con gran altura para ver donde se encontraba y en una de esas vio a su dueño entre esos inmensos árboles y aun  estando herido fue hacia él.
Pasaron tres días desde que ocurrió el trágico momento en el que desapareció el lobo  y ya faltaba poco para terminar la carrera  sin fin, siguió y siguió apurándose, pero los demás corredores no estaban muy lejos  de él, y al estar muy cerca  del final, su cuerpo ya no le respondía, así que cae en una de las vueltas.
Parecía que toda esperanza estaba perdida, hasta que de sorpresa aparece su cachorro  herido y con sangre, corriendo  hacia él, al ver esto  Wil se alegró y junto con este magnífico cachorro venía aquella esperanza que tanto haciaba el corazón de su dueño, y con la poca fuerza que le quedaba a este lobo jaló y jalo las cuerdas  de trineo hasta que logró pararlo y así es como Wil se para y cruza la línea de meta.

Seudónimo: Beto