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Madre, no te cuidé, 
Aprecié, ni valoré,
me olvidé de ti, no aproveché,
más cuando cerraste los ojos
supe cuan tonta fui
¡Prefiriendo al trabajo que a ti!

Mala e ingrata, descuidada para contigo, 
fui madre mía en tu vejez,
mientras que tú me cargabas y arrullabas,
con ternura en mi niñez.

Mimarte de amor debí, madre mía,
durante el transcurso de toda tu vida, 
mas, cuando tú me pedias  compañía,
toda iracunda respondía,
¡no tengo tiempo para tonterías!

Hoy que es tu día, 
sentada en tu viejo sillón
humildemente le pido al señor
que me perdones madre mía
te lo pido por favor
un pedido que brota 
de mí acongojado corazón.
Seudónimo: Tefa