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Cuentan los pobladores de Coyllurqui de la existencia de un asombroso y enorme apu llamado Tintayparo, que vivía en las alturas del pueblo de Acpitán. Él como era un semidios, se convertía en un hombre para conocer a la princesa Ccoyllur, las más hermosa de todas las mujeres del poblado y con la que quería casarse.
Tintayparo no era el único pretendiente de la princesa, también había otro apu llamado Waccoto que quería pedir la mano de ella.
A raíz de este amor  desmedido e inalcanzable por la princesa, ambos apus se reunieron y acordaron tener un enfrentamiento para conseguir su propósito.
Pero para esta contienda,  tendrían que llevar como armas únicamente sus hondas, las que definirían a un vencedor.
—El que gane la pelea se quedará con la princesa —dijo Waccoto.
Al día siguiente muy temprano, a la salida del sol, la batalla de los apus comenzaría no sin antes esperar la señal. Esa señal sería que un cóndor vuele desde el este hacia la montaña.
Así Waccoto inicia la pelea, junta toda su energía, agarrando el cuerpo de un caballo, cargándolo como proyectil en su honda para ser lanzado con todas sus fuerzas  e ira contenida a su oponente Tintayparo. El proyectil pasa casi rozando el cuerpo de Tintayparo, manteniéndolo en  pie y listo para su turno.
Inmediatamente Tintayparo reacciona, cogiendo este una cabeza de toro, cargando su proyectil en su honda de oro, lo lanza con todas sus fuerzas  y perfora la cabeza de Waccoto.
El estruendo que se oye es indescriptible, solo piedras partidas se encuentran regadas como charcos de sangre, quedando solo un agujero enorme de aquel poderoso Waccoto.
Muerto Waccoto, dejó libre la oportunidad a Tintayparo de quedarse con la princesa Coyllur.
Finalmente el apu Tintayparo y la princesa Coyllur se casaron y vivieron muchos años.
Se cuenta que a partir de entonces, en los alrededores de estos apus, actualmente se encuentran bastantes caballos y ganados producto de esta batalla y a lo lejos un Waccoto sin vida, sin cabeza; pero con una hazaña valerosa; mientras que Tintayparo aún sigue como luchador guerrero vigilando y protegiendo el distrito de Coyllurqui.

Seudónimo: Puma