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Hay días tan infelices, pero tan infelices…
De niño me contaban sobre la belleza de la luna y la magia que ella tenía, yo siempre la veía pero nunca la vi como aquella vez, da igual crecí y olvide los relatos de la niñez para abrirme paso a la adolescencia.
Recordar que yo era de familia acomodada y vivía sin un propósito simplemente al lado de mi familia tan común como el aire que ricos y pobres respiran lo que no me daba cuenta es que ellos tenían una chispa única.
Cierta vez ellos se fueron de viaje yo en mi juventud contaba las horas para que se fueran y disfrutar de mi libertinaje.
Finalmente el tan ansiado momento llego y me quede sin cadenas, fui  a la avenida dolores con mis amigos pero sentía una angustia incomprensible.
Recuerdo que después de la tan ansiada y dolida fiesta estaba en mi cuarto, aún era de noche y prendí el televisor, vi que un avión estallo sin sobrevivientes finalmente sentí lo que era perderlo todo y mi rostro reflejo las heridas del alma.
Me refugie detrás del viejo autobús a simplemente desatar mi tristeza, fue cuando la vi ella apareció en mi hora más oscura, una antorcha en la oscuridad a la vez no sentí un poco de miedo ya que, que más podía perder.
Ella era hermosa, me enamore perdidamente, nos conocimos pero nunca me conto su procedencia, recuerdo que ella siempre me decía ‘mañana lo sabrás ‘’ fue cuando le obsequie la pulsera de mi madre una muy especial para ella creo que eso le partió el corazón y respondió con un ‘’vengo de arriba ‘’ y se fue para no regresar.
Al día siguiente como de costumbre le espere detrás del viejo autobús pero ella no estaba en su ausencia encontré un trozo de papel junto a la pulsera de mi madre diciendo ‘’me ves a diario, se fuerte.
Quizás Dios le envió para amortiguar la caída o devastarme aún más pero algo aprendí esa noche como por ejemplo las cosas comunes a veces son hermosas y las cosas nunca suceden al azar.
Pero nunca sabría cómo catalogar este suceso como sueño o pesadilla solo sé que al amanecer
Vi a mi hermosa familia, los abrace y disfrute desde un vaso con agua hasta una cena junto a la luna.

Seudónimo: El tuerto