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Había una vez una niña llamada Valentina que le gustaba jugar con su amiga Damaris, siempre estaban juntas, parecían nacidas del mismo vientre, apoyándose en los mejores y peores momentos. En el colegio, Valentina conoce a otras niñas y se olvida de su amiga Damaris, y sin darse cuenta empieza a desplazarla, de aquellos días felices solo queda el recuerdo; Damaris se siente muy celosa y llora desconsoladamente por el alejamiento de su amiga.
En clase de matemáticas, sentadas una a lado de la otra, juntas pero distanciadas, Valentina se siente extraña, al mirar la pizarra su mirada se vuelve borrosa, no dice nada en ese instante, se hace la fuerte, pero al tener ganas de desvanecerse pide ayuda a su maestra y es llevada a la enfermería. Sus padres acuden inmediatamente al ser llamados de emergencia por el colegio y se la llevan para el hospital, le realizan los estudios de rutina, pero no encuentran mal alguno.
Damaris siente angustia al no saber nada del estado de su amiga, se pregunta ¿Cómo estará? me gustaría estar junto a ella, la maestra continua con la clase y las horas se vuelven interminables, se da cuenta que hoy no podrá saber nada de su amiga y que tendrá que esperar hasta mañana.
Valentina acude al colegio de manera normal y todo está como siempre, menos la amistad que tenía con Damaris, se veían tan distantes y junto a sus nuevas amigas ella se siente segura; ha cambiado, es otra, pero ocurre algo que no se los esperaba Damaris ve caer a Valentina, la caída se hace interminable, ve como en instantes su mejor amiga es llevada de emergencia, esta vez parece ser que es grave, porque ve llorar a los padres de Valentina desconsoladamente en la sala de espera del hospital.
Ha pasado tiempo y se vuelven a ver, Valentina se encontraba sola en el patio, nadie se acerca, al parecer pasaron esos días de alegría, Damaris quiere estar con ella y con solo una mirada pareciera decir que no ha pasado nada, cómo te he extrañado amiga mía, Valentina trata de alejarse de Damaris, pero ella la detiene y le hace conocer que sabe de su enfermedad y desea estar todo el tiempo que le sea posible con a su lado. Y de aquellas amigas de Valentina quedan las burlas y el desprecio, Valentina no entiende la crueldad de las nuevas amigas que decían quererlas, se arrepiente de haber perdido el tiempo y de estar alejada de su amiga Damaris.
Los problemas han permitido que pasen más tiempo juntas y ser cómplices de muchas aventuras. Valentina no deja de pensar que le queda poco tiempo de vida y que la muerte se acerca “voy a morir” piensa ella, se le nota en la mirada, Damaris la abraza, pase lo que pase siempre estaremos juntas, incluso en el más allá, Valentina contesta sí, juntas y yo te estaré cuidando, tal como tú lo hiciste conmigo.
Amigas inseparables para siempre.

Seudónimo: Alvaretus