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DEDICATORIA: A mi querida abuelita “Maximiana”, a la cual dedico mi poema con el fin de lograr transmitir lo que su rostro lleno de amargura y de dolor me decía en sus últimos días, pero al vivir en una sociedad en la que la eutanasia es ilegal obligan a las personas a aferrarse a una vida que ya no soportan por el dolor que esta le causa y van por encima de la dignidad humana y de sus derechos a decidir cuándo parar  de sufrir solo por complacer los ideales egoístas de personas en desacuerdo .

No hay nada más bello u horrible que la vida,
pues  la vida sirve para darle sentido a la muerte
¿Regalo o tortura recae sobre ti?

La lenta agonía en mi ser
me obliga y me encadena a seguir viviendo,
el egoísmo, la miseria, el dolor y la tristeza
me encadena  y me carcome más y más.

¿Por qué oh destino te ensañas contra mí?
¿Por qué cual  pájaro no puedo volar y ser libre?
¿Por qué me retienen en mi pena y mi dolor?

Con cada amanecer que siento,
con cada palabra que escucho,
con cada lagrima que percibo
mis ganas de morir aumentan.

Día o noche,
ya no importa,
ambos siempre son iguales
y siempre estoy en la oscuridad.

Me retienen y no me dejan partir.
Lo primero es su felicidad y tranquilidad
¡Y qué importa mi felicidad y mi bienestar!

¡Qué más da!
No me muevo, no miro,
no hablo, solo duermo,
pero aun así siento, me duele,
me lastima y aun no muero.

Aun así espero, espero y espero,
pero aun así no me muero
hago un último esfuerzo
pido a Dios que acabe con mi agonía,
pero no me escucha, nadie lo hace,
solo estoy yo.

Lloro, suelto una lágrima,
pido dentro de mí
¡Mátenme, solo quiero morir!
pero nadie me ve
y nadie lo hará.

¿Hasta cuándo destino?
¿Hasta cuándo me atormentaras?
los días van pasando
y yo sigo sufriendo por tu culpa.

Solo pido una cosa
una muerte inmediata
no más dolor , no más culpa,
solo descanso y paz
eso es lo que pido.

Estoy aquí desahuciado,
aun espero, aun siento,
y aun solo pido,
una muerte absoluta.

Seudónimo: Liz