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Desgarrante frío acogedor
va partiendo alma naciente
que tranquila vida encontró
en un  perteneciente beso de amor
cuya partitura tiernas y dulces,
agrias lluvias peregrinas
que  constantemente…
el final yace anunciante
¡Oh Rafael mi alma a ti ya pertenece!
Te he visto, te volví a ver
y decidí  esperarte
mi alma está congelada 
y se envolvió en la calidez
que en mí despierta tu presencia
cuántas ganas de encontrarme
con tus labios que tuve
Cuántas ganas, cuántos llamados,
que mi alma propia escabullo.
¡Oh dolor!, piedad suplicante pido
aleja de mí este amargo cálido amor
porque aquel que de mi alma nace,
con su amor se ha ido
Solo quedan amargos bellos momentos,
cargados en el recuerdo del dolor.
radiante oscuro amor
hoy te pido: escucha mi voz, quieres
yo te amo,
por siempre lo haré ,
cambiarte, no, eso no me pidas,
lástima
es lo que escapa de mis manos
con este amor que mi alma abunda.
para mí eres,  más de lo que pedí,
en cambio, para ti, un  vacío eterno
vacío que embarga mi triste alma
tras tu cruel partida.

Mi vida se torna irrelevante,
Si tú no estás conmigo
primero eres tú, 
y después tú y luego, tú,
y al final soy yo simplemente
mi alma se envolvió en tu angelical presencia
que ahora sufre ante el amor de tu ausencia
¡Oh, grave y dulce veneno!
llevaré contigo este amor,
lleva de mis sentimientos cada pedacito 
y que oiga, que se entere,  que yo
por siempre lo amaré,
con el corazón, alma y  huesos
devuélvemelo, devuélvemelo, maldito destino
oh, maldito destino, devuélvemelo.

Seudónimo: Alma naciente