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Hoy volví a cerrar mis ojos
para olvidar aquella sensación
que regresarás a mi corazón.
Envuelto de un sublime sonrisa
que sea capaz de hacerme llorar 
millones de lágrimas camufladas de amor.

Quisiera ser tan fuerte como el cráter de tu corazón,
pero soy tan débil y frágil como tu memoria.
Quisiera ser el eco de tu felicidad,
pero no soy más que tu “sufrimiento”. 

A veces presiento que volverá 
a mi memoria aquel momento efímero, 
en la que nuestros labios cruzaron 
la muralla de un simple reto.

Aquel presentimiento cada amanecer 
quiere marcharse silenciosamente.
Mientras mi alma deambula en las colinas 
más pequeñas de tu inmenso corazón.

Pero mis pensamientos lo encarcelan.
Cada atardecer bajo la atenta mirada de la luna llena
y lo convierten en su efímero prisionero
por un eclipse lunar.

Aun así mi conciencia te libera,
pero mis recuerdos te atrapan
y continúa todos los días 
esta vil secuencia.

Sé que ya encontraste la verdadera salida.
Solo es cuestión de días 
para que te marches 
de mis sueños fugaces.

Quizás tenga que pelear con tu miedo.
Probablemente tenga que hacerme amigo de tu indiferencia. 
Tal vez  tenga que navegar todo el universo
para encontrar aquel corazón bañado de inocencia;
pero prefiero combatir con lo imposible
a vivir mi mundo sin tu camuflado amor. 
¡No te vayas! Y si decides irte,
regálame una parte de tu corazón.

Seudónimo: Joker