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En la ciudad de Estambul vivía una niña llamada Aisha Veliz, de 14 años de edad, que pues a su corta edad había vivido grandes experiencias,  una de ellas es que nunca conoció ni a su abuela materna y lo peor, ni  a su padre.
Ella nunca optó por preguntarle a su madre la razón porque su padre no estaba con ellas por el miedo a que ella la ignore o le diga que no cumplió la promesa que le hizo, de nunca preguntar acerca del tema.
Cuando alguna vez se preguntó  si lo podía ver y quizás hasta poder darle un abrazo, aunque sea unos segundos y  poder decirle papá.
Cuando ella nació, lo común en ella, era que a cada nada se enfermaba y esto hacía que su mamá se preocupara mucho. Mientras que iba creciendo ya no se enfermaba mucho; cuando ella tenía tres años asistía a un jardín donde de lunes a viernes aprendía nuevas cosas para su vida diaria. Allí conoció a varios amiguitos que hasta ahora se acuerdan de ella.
Ya a los seis años asistía a la primaria la cual se divide en seis grados… en el primero todas sus compañeritas le tenían mucho odio porque ellas no eran tan estudiosas como Aisha, así le hacían bullyng,  ella se quejaba donde la maestra; pero ella no le quiso creer y solo dijo que era juego de niños; cuando no se daba cuenta del daño que le estaban haciendo sus compañeras.
Al enterarse la madre lo que ocurría, ya al entrar al segundo grado decidió retirarla a otra escuela mejor.
Allí destacó mucho en los estudios, por eso fue que le dieron muchos diplomas de reconocimiento por el mérito y pues así continuó hasta llegar al cuarto año. En esta etapa la escogieron como regidora para poder apoyar a una alumna a que pueda ser la alcaldesa de la escuela, y así fue que lo lograron. Pero siguiendo con el quinto año su madre la volvió a cambiar de escuela haciendo que  Aisha regresara  a su antiguo colegio.
Pero como nunca faltan las niñas que andan molestando, siempre que la veían le decían “ballena enana”. Entonces también como Aisha no se quedaba atrás les seguía la corriente diciéndoles “esqueletos andantes”, tanto la insultaron que no pudo callar más, que se lo dijo a su mamá.
Al día siguiente la madre fue a la escuela a hablar con la maestra y contarle todo lo que sucedía entre su hija y sus compañeritas e informarle que esto no podía seguir sucediendo por el bien de todos. Y pues,  así  siguió continuando con sus estudios, pasando el tiempo comenzó a llevarse mejor con sus compañeras, al final terminaron la primaria siendo unas buenas compañeras.
Después le tocaba entrar a la secundaria la última etapa para luego seguir con la universidad. Y de pronto un día su mamá le dijo que dentro de una semana iban a viajar a la ciudad de New York la causa es que a su mamá la habían trasladado ahí por su trabajo; pero,  también su madre se puso a pensar y dijo que ahí podía conseguir  mejores oportunidades para  estudiar la carrera que quiera y que de  allá  viajaría a  Estambul donde  la economía era más holgada.
Llegando a su nuevo hogar, conoció a dos chicas en su escuela ellas eran Britanny  y Margoth, ellas venían de diferentes países como Argentina y Perú, no eran las más populares;  pero eran discriminadas.
Tuvieron  varias experiencias, como una de ellas fue subirse a uno de los juegos mecánicos que comúnmente vienen a la ciudad, lo peor en esta situación es que cuando Britanny  le fue a preguntar a su madre si podía ir le dijo que no  ya  que la razón era porque no había suficiente dinero y mucho menos ahora que se encontraban en una situación difícil económicamente, pues que apenas les alcanzaba para pagar su colegiatura entre otros cosas más.
Definitivamente no se iban  a perder esta diversión que solo vienen una vez al año, así que Aisha buscó  alguna forma de poder ir las tres juntas. Así que se le ocurrió algunas  cosas para poder ganar dinero.
Y una de ellas era  hornear galletitas y venderlas como lo hacen comúnmente las chicas exploradoras. Aquí ganaron un poco de dinero;  pero aún les faltaba, entonces siguieron con poner una pequeña tiendita para vender limonada, hasta que juntaron todo el dinero y entonces, se habían dado cuenta que ya tenían para poder jugar y comprar algunos algodones de azúcar.
Luego de tanto esfuerzo llegó el ansiado día, probaron todos los juegos y el único que les faltaba subir era la montaña rusa, tanto fue quererlo, que lo intentaron y  al bajar se sintieron mareadas; pero igual,  de todos modos se divirtieron.
Otro de las experiencias que tuvo Aisha fue ganar la coronación, ella no quería concursar pero fue elegida por todo el salón y solo  le quedaba  aceptar.
Entonces hicieron las campañas para que voten por ella para que sea la Reina Primavera también mandaron hacer carteles, playeras, vasos,  etc. Con el rostro de Aisha y con la frase: “Voten por mí”.
Pero en toda competencia siempre tienes alguna rival y esta fue Cloe Ugarte  del 2° año, ella era muy popular en la escuela y cada vez que se cruzaban Cloe siempre la insultaba diciéndole “Marrana” pero como Aisha tenía la autoestima en alto no se dejaba llevar por sus comentarios que a ella le “resbalaban”.
 No se olvida que también tiene que haber un rey, ya que había dos participantes los cuales fueron evaluados por cada  etapa y ellos eran Brandon Betancur  a quien le gustaba participar en los concursos de mentalidad y  Mateo Córdova   integrante del coro de la escuela.
Pasaron  los días y ya una noche era el baile, como a las 10:00 Pm. el maestro de ceremonias tenía que anunciar los resultados y coronar y al futuro Rey y Reyna.
—Y la Reyna Primavera es… la señorita Aisha Veliz y el  rey quien la acompañará es… Mateo Córdova, ellos fueron los más votados por la escuela  —dijo él con alegría.
Después del baile, al siguiente día algunos chicos de la escuela comenzaban a juntarse con ella y pues felicitarla por lo que hubo  logrado.
Pasando dos años, y  faltando dos meses para que cumpla 16 años, su madre le preguntó si se iba hacer una reunión, entonces ella decidió que sí.
Así que tuvo que hacer los preparativos, comprar un vestido, entregar las invitaciones y todo eso claro con el apoyo de sus mejores amigas Britanny  y Margoth cada una buscando el lugar donde se realizaría y cómo iba a estar adornado. Invitaron a los chicos más populares y  también a sus amigos de Estambul.
Al llegar su cumpleaños le entregaron tantos regalos que casi ya no cabían en su cuarto; pero todo fue tan bonito que incluso conoció a Renato un joven que vivía en México pero que por ahora vino a visitar a su primo Mateo.
Al terminar la fiesta Renato le preguntó el número de su móvil para que le pudiera llamar y poder también algún día salir y poderse conocer.
Finalmente Aisha  terminó estando de novia con Renato, luego se mudó a New York y estudiaron en la misma universidad;  pero a diferentes carreras.  Casi las mayoría de veces realizaban tardes familiares conviviendo las dos familias… y  pues Aisha continuó con su vida muy feliz a lado de Mateo de quien estaba enamorada.
Seudónimo: Maddie