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Una vez un chico que quería sentir algo que nunca tuvo.
Y eso era el cariño.
Pero nadie se lo daba porque no les caía a los demás, era rechazado por todos porque nunca sabe que es lo que siente. Todo el tiempo andaba pensativo y no sabía exactamente qué es lo que quería.
Él siempre se sentía solo pero nunca lo dijo. Siempre quiso ser querido como él quería pero  no lo obtuvo. Pero nunca se rendía.
Siempre triste, siempre pensando, en que algún día llegaría, así pasaron los años queriendo, pero no pudiendo, ya que nunca supo explicarse con franquedad  a los demás: Hasta que un día se encontró con una chica que siempre lo observaba  desde lejos, él se acercó y le preguntó quieres ser mi amiga, pero, ella se fue al instante, sintiéndose rechazado no pudo aguantar y lloró y se preguntó: ¿Por qué todos se alejan de mí? ¡Acaso soy diferente!
Y poco a poco se fue alejando y cuando miró atrás ella estaba ahí mirándolo y él no entendía porque le miraba y cuando se acercaba ella se iba.
Hasta que un día la miró pero estaba acorralada por unos chicos, él fue corriendo para protegerla; grito: “Déjenla en paz” los rufianes voltearon y dijeron: “Miren a ese perdedor vamos a golpearlo”, pero el chico no se dejaba hasta que el chico los derrotó y la chica le dijo gracias: “Mi nombre es Alexandra un gusto”, después el chico se presentó:” Yo me llamo José” un gusto. Y desde entonces se volvieron amigos.
Y siempre estaba con ella siempre a su lado, se divertían y jugaban mucho.
Pero todo lo bueno se va cuando menos lo esperas, otro chico se llevó a Alexandra la única que lo trato como humano y triste dijo: Porque siempre me dejan, porque confié en ella.
Paso un año José se cambió de colegio y no quería acercarse a los demás hasta que ún chico vino y dijo: “¿Cómo te llamas? Yo me llamo Rex”, y él respondió: “Me llamo José ahora déjame en paz”, Rex pensó: “¿Que tiene este chico?”
Rex siempre iba donde él pero no hablaban mucho después José se iba a otro lugar y así fue por un buen tiempo.
Pasaron unos meses, Rex y José se volvieron muy bueno amigos  pero lo malo esque su colegio tuvo que cerrar. Y los dos decidieron cambiarse al mismo colegio, y lo bueno esque había uno cerca y los dos se cambiaron a ese.
Llegaron los dos al mismo colegio, y cuando llegaron todos le pusieron apodos, así pasaron los días y poco a poco Kevin fue cambiando cada día parecía más a ellos, Rex y José se empezaron a alejar uno del otro.
Cada vez que se veían Rex lo insultaba y así fue todo lo que quedaba del año.
Paso un año y José de nuevo no se acercaba a nadie así pasó casi todo el año hasta que un día sus compañeros le empezaron a molestar, él no aguanto, lloró y todos fueron donde él, pero más bien todos se burlaron, y su llanto de tristeza se convirtió a un llanto de amargura, se descontrolo, gritó y a uno de ellos lo golpeo pero ese chico agarro un fierro y le golpeo en toda la frente, José cayó al suelo y todos de nuevo se burlaron de él.
Pasaron los años y José no cambio casi nada, un día entro la colegio y miro a los chicos que siempre lo maltrataban que esta vez lo querían meter a un tacho de basura y de pronto apareció un chico grande y lo ayudó. José se paró y le dio las gracias, el chico se presentó: Hola me llamo Raúl y después se fue. José se quedó pensando: “¿Quién era ese? “
Pasaron 2 años y conoció una chica llamada Berenice la primera vez que se vieron se pusieron a discutir uno con el otro, hasta que un día el profesor los sentó juntos y de ahí empezaron a hablar, José  se había enamorado de ella, pero ella no le hizo caso pasaron varios meses.
Él y Berenice se volvieron más unidos y ella se había enamorado de José pero se negó a creer que se había enamorado de él, pero, José poco a poco fue descubriendo que ella en verdad lo amaba, así que él se empeñó a enamorarla y así pasaron los meses pero ella no le hizo caso.
Llego enero y ella lo besó y el por fin le dijo que sentía y la chica dijo lo siento y se fue. José pensó: “Y ahora que hice mal”.
José se quedó pensando en ese día que Berenice lo besó,  no pudo dejar de pensar en ella y así paso el tiempo.
Pasaron varios meses. Berenice había regresado y e confeso todo lo que sentía. Berenice y José se declararon los dos que serían enamorados y desde entonces no se separaron, ellos dos se ayudaban en lo que necesitaban,  siempre se divertían, se consolaban cuando uno estaba mal y ellos siempre tuvieron al fin algo que compartir, y eso era sus sentimientos.      
Y pudo estar con la chica en una relación feliz.
Seudónimo: Hades