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En la ciudad de Akihabara vivía una chica llamada Himiko, que era huérfana, sus padres fallecieron en un accidente de auto,  ese accidente lastimó mucho a Himiko. Pero a ella a medida que pasaba el tiempo,  empezó a superarse y a ser una chica más alegre y divertida. Intentando olvidar ese terrible suceso de su vida. Himiko al no tener ningún familiar cerca, se fue con su abuela Hitana, su abuela se preocupaba mucho por ella, pero también a ella le dolía mucho la pérdida de uno de sus hijos. Como su abuela se preocupa que Himiko no continúe con sus estudios, decidió buscarle un colegio para que pudiera continuar con sus estudios; entonces pasaron tres días y ella encontró un colegio adecuado para su nieta y fue a darle la gran noticia a Himiko; pero ella no reaccionó de una manera alegre si no medio triste porque tenía miedo que los demás la despreciaran; pero su abuela le dijo que no se preocupe por nada que ella estaría siempre a sus lado protegiéndola. A  Himiko le había conmovido tanto esas palabras que aceptó ir al colegio que su abuela le había buscado, ella  ya había comprado el uniforme que usaría  el día de mañana. Llegó la noche y Himiko estaba tan nerviosa que no quiso comer nada, no podía dormir por los nervios, entonces para calmarse se puso a leer un libro titulado la “Princesa enamorada”, mientras leía se quedó profundamente dormida  y esos nervios que tenía desaparecieron.
Al día siguiente, los rayos del sol apuntaban directamente la cara de Himiko, al deslumbrar tanto los rayos del sol, se despertó ella toda asustada y  empezó a ponerse el uniforme que su abuela le había comprado. Entonces de repente suena un grito:
—¡Himiko apurate o llegarás tarde!
Al escuchar el llamado de su abuela Himiko empezó a cambiarse rápidamente y bajó a la sala.
—Buenos días abuela —dijo Himiko.
—Buenos días hija, siéntate a la mesa a desayunar que se te va hacer tarde  —dijo la abuela.
Himiko se sentó en la mesa esperando que su abuela le traiga el desayuno. Su abuela ya con el desayuno llevando a la mesa le dijo a Himiko:
—Hija te queda precioso el uniforme —dijo halagándola.
—Gracias abuela; pero es un poco incómodo le dijo hablando con la boca llena de comida.
—¡Ay! hija eso es de menos, poco a poco te acostumbrarás
—Eso espero, porque no lo soporto contestó medio enojada.
Entonces Himiko acabó de desayunar. Y fue directito al baño para cepillarse los dientes, al acabar de cepillarse cogió su mochila y fue a la puerta a ponerse sus zapatos, gritando le dijo a su abuela:
—Abuela ya me voy.
—Ya hija que te vaya bien —gritó desde la cocina.
Himiko ya estaba esperando que el profesor viniera para entrar a su aula. Entonces el profesor apareció y le dijo:
—Tú debes ser la nueva alumna ¿no?
—Si ( con la cabeza abajo)
—Bueno espera un rato, cuando abra la puerta entras.
—Ya profesor.
El profesor entró y empezó a decir que teníamos una nueva alumna en el salón, se acercó a la puerta y dijo:
—¡Entra por favor!
Al escuchar la vos del profesor a Himiko le temblaban las piernas y no tenía más que otra que entrar al salón. Al entrar al salón el profesor la empezó a presentar asía los demás:
—Bueno chicos ella es Himiko y va estar junto con nosotros este año escolar
—Entonces Himiko presentate formalmente .
—Bueno, me llamo Himiko Shimani un gusto conocerlos, espero que nos llevemos bien este año escolar —y les sonríe a todos.
—Bien hecho, ahora donde te sentarás –pensando.
—¡Ah! atrás hay un sitio vacío, al lado de Ryoma siéntate ahí.
Himiko fue hacia el lugar que el profesor le había indicado; pero ella al ir al sitio no habló con nadie caminaba con la cabeza cabizbaja hasta llegar al lugar. Pasaron las horas y era hora de almorzar, Himiko sacó su almuerzo que le había preparado su abuela; pero tenía sed,  su abuela se había olvidado de ponerle una bebida; entonces miró hacia abajo y observó una máquina de bebidas por el patio; fue corriendo hacia ella  porque no quería que nadie la vea porque todavía tenía miedo de que alguien le hablara. Entonces mientras corría bajó  las escaleras y se tropezó y se chocó con alguien, él la agarró y la apegó a su pecho para que no se lastimara, Himiko levantó el rostro y miró una cara hermosa, al estar ella apegada a él se alejó y le dijo:
—Mu...ch...as gra...cia  —dijo muy nerviosa.
—No te preocupes, pero ¿estás bien?
—Sí, gracias por preocuparte.
—Bueno, ¿Cómo te llamas?
—Eh… me llamo Himiko  Shimani —contestó cabizbaja.
—Qué bonito nombre tienes —dijo sonriéndole.
—Y tú… ¿Cómo te... llamas?
—¡Ay! yo preguntándote y ni siquiera sabes mi nombre.
—Bueno me llamo  Daesuki Konicahuaga
—¡Daesuki te llama el profesor!
—¡Ay! espero que nos volvamos a encontrar  bye …
—Sí…
Daesuki se fue y Himiko por tanta conmoción se olvidó que tenía que comprar su refresco y fue caminando hacia el salón preguntándose así ella misma:
—¿En qué grado estará?
—¿Me lo volveré a encontrar?
—¿Qué hago si me lo encuentro?
—Ahhhhh —acabó dando un grito
Mientras  Himiko  se hacía varias preguntas en su cabecita, Daesuki término de hablar con el profesor, entonces cuando caminaba  se acordó de Himiko cuando se chocó y la apegó a su pecho, entonces se puso a pensar:
—¿Me la encontraré?
—¿Qué será?
—En realidad era muy linda.
—¡Ahh! pero qué estoy diciendo.
Entonces mientras los dos se preguntaban si cada uno se volvería a encontrar. Himiko nunca pensaría que se metería en problemas el primer día en la escuela. Entonces “Himiko y Daesuki” regresaron a sus aulas porque tocó la campana para iniciar las clases. Entonces en clase Himiko estaba distraída pensando en aquella ocasión —claro como era nueva nadie se daría cuenta—  pero igual era con Daesuki, no ponía atención en clase y entonces un profesor se dio cuenta y le preguntó:
—Bueno Daesuki lee la siguiente página
—Ahhh que… sorprendido
—¡Daesuki pon atención!
—Sí… —contestó con voz baja.
(¡Din dong!)
Tocó la campana del receso y al salir  Daesuki fue corriendo para a ver si se la encontraba (ya saben a quién me refiero), bueno Himiko se fue a comprar un refresco ya que no pudo por aquel incidente. Himiko esta vez bajó con cuidado las escaleras para no chocarse con nadie, al bajar al patio se encontró con un montón de gente rodeando a una persona:
—¡Heyi mira acá por favor!
—¡Te quiero!
—Dame tu autógrafo
—¡Heyi, heyi, heyi, heyi, heyi!
Himiko al mirar eso, no sabía qué pasaba, tenía mucha curiosidad de qué se trataba pero ella dijo:
—Mejor no, no quiero meterme en problemas.
Mientras tanto con Daesuki, él estaba corriendo; pero en la ventana del pasillo  observo que Himiko se encontraba a ahí; pero también observó que alguien estaba con ella, y bajó corriendo más rápido, en el camino se preguntaba:
—¿Pero qué hace ella ahí?
(Minutos antes)
Himiko al saber qué estaba pasando decidió seguir su camino y en ese entonces:
—Au —enojada.
—Pero qué te pasa — ¿Quién eres? (mirándola con enojo)
—Ah... lo siento mucho ( triste)
—Ahh... mi suéter nuevo, me lo acabo de comprar —gritando.
—Lo siento, en serio lo siento mucho —toda nerviosa.
—¿Crees que un simple lo siento arreglaras mi suéter de marca? —gritándole.
—¿Disculpa?, ¿Qué quieres decir? —confundida.
—Qué, no sabes quién soy yo —presumiéndole.
—Ehh... disculpa pero no lo sé —confundida.
—Yo soy la hija del director de esta escuela, además de ser tan popular —sarcástica.
—Me llamo ¡Heyi Mikasa! —riéndose.
—Así… —confundida.
—Y tú quién eres —mirándola.
—Ah… Me llamo... Himiko Shim… —interrumpida.
—¡Himiko! —gritando desde atrás.
Himiko volteó hacia  atrás, y qué suerte era Daesuki observándola; pero a la vez observando a Heyi con una rabia tremenda, hasta que se le acercó a Himiko y le dijo:
—Ay niña porque te tardaste tanto —sonriéndole.
—Daesuki qué … —interrumpiéndola.
—Shh... no digas nada vamos —tapándole la boca con un dedo.
Pero Daesuki actuó como que Heyi no se encontraba ahí parada observando. Entonces Heyi al ver que tan guapo era Daesuki intento seducirlo para que saliera con ella:
Suena una tos falsa
—Ehh… y ¿Quién eres tú?
—Soy la amiga de Himiko —abrazándola.
—Jajaja…. Amiga de Himiko —riéndose.
—Himiko recién acaba de ingresar en esta escuela y no tiene un amigo excepto yo claro
—Ayy —pensando— ¿ sí?
—Sí.
—Bueno vamos Himiko —levantándola.
—Eehhh… Sí —adolorida.
—Espera un rato —sosteniéndolo del brazo.
—¿Qué quieres?
—Me puedes dar tu número —sonriéndole.
—No, no doy mi número a extrañas —haciendo que se alejara de él.
—Himiko vamos —ayudándola a pararse y llevándosela.
—Aaaa … ya verás pronto serás mío —frustrada.
Mientras Heyi hacía su berrinche. Himiko y Daesuki:
—Muchas gracias Daesuki —diciéndole triste.
Entonces Daesuki se detiene y se para enfrente de ella:
—¿Porque tienes esa cara? —levantándole la cara.
Mirándolo casi a punto de llorar), es que te metiste en problemas por mi culpa, empezando a llorar.
—No te preocupes —abrazándola.
—Ya … no te preocupes  todo estará bien —mirándola fijamente a los ojos y secándole las lágrimas con su mano.
Mientras Daesuki estaba consolando a  Himiko, tuvo una idea para que sonría de nuevo, pero le daba pena decírselo:
—Himiko… —apenado.
—Sí ¿dime? (sonriéndole.
—Esto... eee… quieres salir el sábado conmigo —sonrojado.
—Eeee…. —sonrojada.
—Si no quieres no vengas —tímido.
—Eee… sería la primera vez que salgo con alguien algún sitio —apenada.
—Entonces ¿Qué dices si? —esperando la respuesta.
—Bueno sí  dijo sonriéndole ligeramente sonrojada
—Enserio bueno, nos encontramos en el en la puerta del templo Okinawa el sábado a las 3:00pm
—¿Te parece? —sonriéndole.
—Si me parece bien, entonces nos vemos a… —interrumpida por la campana.
—Ay, bueno me tengo que ir.
—Cierto yo también entonces nos vemos.
—Chau
Entonces Himiko y Daesuki  se fueron  a sus aulas, Heyi pensaba como enredarlo a Daesuki en sus manos y a la vez vengándose de Himiko por arruinar su suéter:
—¿Cómo hago para atraerlo a mí? —seria.
—Hago que me salve y luego me muestro cariñosa
—¡Piensa Heyi! —gritándose a ella misma.
—Espera, ya sé eso haré, caerá rápido, y así me podré vengar de esa tal Himiko jajajajaj —riéndose.
Heyi tenía un plan para que Daesuki se fije en ella y deje a Himiko. Bueno sonó la campana de salida, Himiko se alistaba para irse a casa mientas que Daesuki ya estaba saliendo y uno de los profesores lo mandó  a que le traiga algo de la sala de profesores; entonces él fue y se encontró con una gran sorpresa, arriba del escritorio de un profesor se encontraba la información de Himiko, el por ser tan curioso decide mirar  y mira el cumpleaños de Himiko que era el sábado de ese mes¡ Oh! pero qué casualidad es el mismo día que él la invitó, entonces daesuki se dio cuenta de la hora y fue a llevarle el encargo al profesor. Después de dejarle el encargo al profesor daesuki estaba pensando que le regalaría a Himiko por su cumpleaños y de repente se choca con alguien:
—Auuu —diciendo adolorida.
—Lo siento mucho
—¿Daesuki?
—Qué  Himiko_ eras tú —sonriéndole.
—Sí —sonriéndole.
—Creo que nos estamos encontrando de masiado no crees jajajaj —riéndose.
—Sí jajá —riéndose con él.
—Pero ¿qué pensabas tan concentrado?
—Aaaa… nada importante jajá —riéndose con miedo.
—Aa bueno me voy.
—Chau... —interrumpida por Daesuki.
—Himiko espera —agarrándola del brazo.
—Eehhh…. —y de repente Daesuki se acerca a darle un beso a Himiko.
Himiko al ser sorprendida de esa manera se sonroja, entonces Daesuki se separa de ella y le dice:
—Adiós Himiko —sale corriendo.
—Ehh si... —tartamudeando.
Daesuki salió corriendo después de esa escena tan hermosa, pero Himiko estaba toda sorprendida porque era su primer beso diciéndose a ella misma y toda distraída:
—¿Qué está pasando? —sonrojada.
 Mientras Himiko pensaba distraída daesuki se decía a él mismo:
—Pero qué hice…. —recordando la escena.
—¡Aahahaha!… ahora como la miraré a  la cara —sonrojado y gritando.
Luego de eso ellos no pensaban que alguien los estaría mirando cuando sucedió el beso; pero lo más terrible fue quien la que los estaba mirando no era más ni menos que Heyi, que se quedó en shock ya que ese su plan para atraerlo a Daesuki dándole un beso para que se enamora de ella:
—¡Qué! —gritando.
—Esta himiko_ la odio ahora si no podre quedarme con daesuki (frustrada)
Después de que Heyi se lamentaba, Himiko se dirigía a su casa y llegó a salvo pero muy distraída:
—¡Himiko ya llegaste! —decía su abuela.
—Ehhh... si abuelita.
—Hija apúrate para que cenes.
—No quiero comer nada.
—¿Pero por qué? —preocupada.
—Solo no quiero abuelita  no tengo apetito.
—Ay qué le pasa a esta niña   bueno ya será después.
Himiko fue a su cuarto y se tiró a la cama pensando en esa escena de su beso con Daesuki, pero igual era con Daesuki los dos en sus casas tirados en sus camas hasta que pensaron lo mismo de como iban a reaccionar el sábado que se encontrarían:
—Ay espero que no pase nada, que malogre ese día —decían los dos.
—Bueno mejor me duermo —seguían diciendo los dos.
Pasaron los días hasta que llegó el gran día de su cita y el cumple de Himiko, ella no sabía que ponerse pero encontró un vestido hermoso con unas perlas que combinaban bien, y Daesuki tampoco tenía qué ponerse;  pero se puso un pantalón de color negro un polo blanco y un saco rojo que combinaba perfecto, después de cambiarse Daesuki se adelantó el templo y  Himiko llegó después:
—Hola Daesuki —corriendo.
—Hola Himiko —sonriendo.
—Perdón por la demora —apenada.
—No te preocupes yo también acabo de llegar —mintiendo.
—En serio, bueno nos vamos —sonriendo.
—Cl...a...ro, a estas muy linda hoy —pudiéndose nervioso.
—A… gracias —sonrojada.
—Bueno vamos —avanzando.
Bueno Himiko y Daesuki estaban yendo a pasear por la ciudad pero cada rato que compraban algo siempre les decían esto:
—Me da dos por favor uno con cuchara —diciéndole al vendedor.
—Uno más para su novia —dijo el vendedor.
—No... no… estamos juntos —dijeron los dos.
—Así, entonces lo siento pero hacen una bonita pareja —riéndose.
—Bueno aquí tienen —dándoles.
Al ver eso Daesuki decidió pedirle a Himiko que fuera su enamorada porque a él le gustaba mucho desde el primer día que llego al colegio. Bueno Daesuki encontró el momento perfecto para decirle entonces pasó.
—Himiko quiero darte algo —sonrojado.
—Que es Daesuki —mirándolo a los ojos.
—Bu…e…no desde el primer…. Eee —más sonrojado.
—Ee que es Daesuki —un poco sonrojada.
—Quiero decirte que me gustas mucho Himiko —gritándole.
—Qué… —sonrojada.
—Si así desde el primer día en que te vi mi corazón no dejaba de latir, hasta ese beso que di desde esa vez confirme que me gustas mucho y espero que…, ¿quieras ser mi enamorada? —serio.
—Eh… bueno Daesuki, siempre me has ayudado incluso esa vez con Heyi, desde esa vez que me ayudaste sentí que te sentía un cariño enorme y si quiero ser tu novia. (sonrojada)
—En serio Himiko —sonriendo.
—Sí —muy sonrojada.
—Eh  y qué querías darme —mirándola.
—Aaa... cierto, hoy es tu cumple verdad
—Sí
—Bueno ten  feliz cumpleaños —dándole el regalo.
Bueno después de ese momento Himiko fue a su casa (claro Daesuki la acompañó) al entrar a su casa Himiko le contó todo a su abuelita, quien se puso tan contenta que no  dejaba de felicitarla con muchos abrazos. Bueno así  Daesuki y Himiko se quedaron juntos; pero por un momento nos olvidamos de Heyi, ya sabrán que ella quería a Daesuki;  pero una vez se encontró con un chico del mismo grado que Daesuki , se conocieron, se enamoraron y se quedaron juntos así que ya no molestaba a Daesuki.  Así ellos  se sentían tan felices que acabaron la secundaria juntos. Bueno ese es el fin.
Seudónimo: Jamileth