AMOR FRATERNAL

En la sierra de Arequipa, el la altura de Chuquibamba, cerca al nevado del Coropuna donde el agua forma hielo por las madrugadas y los pajarillos trinan al salir el sol, en una casa de adobe apenas sostenida por unos antiguos parantes, vivía un humilde familia conformada por sus dos hijos Juan y Lolita su padre Pedro y su madre María.
Pedro el líder del hogar era autoritario pero amoroso con sus hijos y su mujer, todos los días recorría un largo y estrecho camino para así poder alimentar a sus llamitas y vicuñas  que se encontraban en un corral muy alejado de su casita, cuando María despachaba a sus hijos para que vayan a la escuela, de inmediato alistaba las cosas para preparar el almuerzo para su esposo.
Lolita tenía siete años, sus cabellos ensortijados de color negro como la noche, de piel morena, sus sonrisa hermosa era juguetona y muy traviesa, le encantaba dormir hasta cuando el sol ingresaba por la ventana y le caía a su rostro, estaba ya en primer grado de primaria era la adoración de sus madre, mientras su hijo Juanito tenía nueve años y estaba en tercer grado él era todo lo contrario de Lolita era muy estudioso, inteligente, educado, respetuoso, y le gustaba ayudar a su tayta en la chacrita y quería mucho a su hermanita a quien la acompañaba a la escuela tomándola de la mano.
Lolita como todos los día se fue a su escuela para aprender nuevas lecciones, para ella todo era felicidad se sentía tan contenta con los pocos compañeros que tenía, jugaba y se reía con ellos, pero de pronto entró la profesora al salón y como ella era tan mala y siempre andaba de mal humor por el mísero sueldo que recibía y estar tantos años trabajando en ese pueblo humilde donde no existía desarrollo y donde las autoridades no se preocupaban por mejorarlo, les dio un examen sorpresa, Lolita y sus compañeros se asustaron, no habían estudiado, la menor hija se esmeró todo lo que pudo y terminó aquel examen, de regreso a casa se sentía muy  triste y le  contó a su madre lo sucedido y ella le dijo que no se preocupe que seguramente lo hizo bien, su hermanito del dijo tranquila hermana yo sé que tú lo hiciste bien.
Al día siguiente la profesora entrega el examen a los alumnos. Paso de carpeta en carpeta repartiendo dicho examen, ninguno de ellos quería enseñar sus notas, Lolita voltea su examen y su rostro se llenó de felicidad se sentía muy alegre y contenta a la salida de la escuela se va corriendo sin esperar a su hermano saltando de alegría con el examen en la mano todo era felicidad parar ella, llega cansada a su casita, da un respiro profundo y ve a su papá sentado en el patio, él ya había regresado de la chacra y le dijo: Papito, papito me saqué un veinte en el examen, el padre le contesta: haber hijita enséñame tu examen, toma papito él mira el examen y de pronto él se lo tira en la cara diciéndole asnu ama riqsinki imapas (burra no sabes nada) ella sorprendida no se explicaba tal reacción de su padre en eso él le dice: eso es un cero dos no es un veinte, ¿no conoces los números? Asnu. Lolita se pone triste y llora desconsoladamente, herida por que su padre le dijo por primera vez asnu ama riqsinki imapas, ella dentro de su corazón decía mikhuni odio a mío tayta (como odio a mi papa) y se preguntaba ¿Por qué siempre me trata así? Su madre al escuchar los gritos de Pedro  salió  de la cocina donde estaba asando la carne en  la q’uncha y reclama el por qué gritaba a la niña él le explico que tenía una hija sonsa, en eso ingresa Juan recogió el examen del suelo y se llevó a Lolita a pastar sus borreguitos y él le dice tranquilízate hermana ya no llores yo sé que para la próxima prueba te sacaras buena nota, yo te ayudaré a estudiar y te enseñaré a conocer todos los números, no te preocupes hermana, pues papá está enojado no le hagas caso de lo que dice, Juanito le dio un abrazo muy fuerte diciéndole: yo te quiero mucho hermanita y siempre estaré contigo y no dejaré que nada malo te pase, mientras pastaban los animalitos jugaban y se reían juntos.
A si fue Juanito le ayudaba a estudiar a Lolita hasta en los momentos que pastaban a los animales, Lolita empezó a sacar buenas calificaciones y así demostró a sus padres que ella era capaz de ser como su hermano.
Al llegar el fin de semana su padre tenía que bajar al pueblo de Chuquibamba para comprar las provisiones para  el mes, pues ya no tenían alimentos para cocinar, alimentó bien al borrico amarró los cerones y con mucho cariño su esposa le preparó su atado de cancha y charqui, se despidió de sus hijos y de su esposa cariñosamente.
Los hermanitos se fueron a pastar a los animales, ya que era un día muy caluroso e insoportable pues el sol quemaba demasiado, Lolita quien estaba jugando muy cerca de un estanque mientras que su hermano estaqueaba a sus borreguitos decidió mojarse los pies pero de pronto resbaló y cayó al estanque, gritó desesperadamente pues ella no sabía nadar, y su hermano al escuchar los gritos corrió y se tiró para poder ayudar a su hermanita, la cogió con todas sus fuerzas y nado hasta la orilla del estanque, que gran susto se llevaron, al salir Lolita lloraba desconsoladamente en eso su hermano le dijo: No llores hermanita, yo siempre estaré a tu lado y te cuidaré, cayó el sol y llevaron a los animalitos a su corral ,al llegar a su casa contaron lo sucedido a su madre como Lolita llegaba toda mojada de inmediato su madre le cambio de ropa la acostó y le dio un mate bien caliente y la envolvió bien con frazadas gruesas hechas con lana de alpaca.
Al pasar los días llego Pedro del largo viaje, sus hijos lo esperaban con emoción pues en muchas ocasiones les traían muchas golosinas ¿Qué nos habrá traído papá en esta ocasión? Se preguntaron. Pedro descargó de los serones todos los víveres que trajo para el mes, de pronto saca una caja de cartón y les entrega a sus hijos diciéndoles: este regalo es para ustedes y quiero que me perdonen por mi mala reacción, ya que pondré todo de mi parte para que no vuelva a suceder y así trataré de cambiar, los quiero mucho hijitos, los niños miraban que la caja se movía se acercaron con curiosidad y al abrir la caja se dieron una gran sorpresa, encontraron un pequeño cachorro de pelo blanco, era tan gordito que parecía una pelotita, fue el día más feliz de Juanito y Lolita le pusieron de nombre Coki, de inmediato le buscaron una mantita para que pueda dormir ya que el frio era intenso, el perrito quería estar con ellos en todo momento y ellos no querían separarse de él. Coki los perseguían a todo lugar al que ellos iban, se iban a pastar juntos a los animales y Coki corría  y jugaba todo el día, el sonido de sus ladridos eran alegres el perrito se sentía feliz.
Un día Coki salió de la casa se fue a correr por el campo en eso apareció un cachorro de lobo este al ver a Coki solo, empezaron a jugar alegremente, ellos se hicieron muy buenos amigos Coki regresó a su casa al esconderse el sol. Lolita y Juanito estaban muy preocupados porque no encontraban a su perro. Y así pasaron los días Coki crecía cada vez más y desaparecía constantemente y no sabían dónde buscarlo pero aparecía cada atardecer.
Los niños se encariñaron demasiado con Coki porque les alegraba el día ya que empezaban las vacaciones y ya no había tareas por hacer. Pero se llevaron una gran sorpresa al ver que Coki ya no regresaba, un día de esos mientras Pedro llevaba a las llamas y vicuñas a pastar vio a Coki en una manada pequeña de lobos no pudo hacer nada, al llegar a casa Pedro contó a sus hijos lo que había sucedido. Ellos no podían creer lo que escuchaban se quedaron muy tristes, especialmente Lolita quien se encariñó más con el perrito Coki.

Seudónimo: Lemanch