DONDE NO HAY NADA

El sentimiento de tristeza que no acaba
como esa agonía sin fondo
y esa suerte que gira y que gira
y que observa mi rostro
como dado de once ojos
que sin querer se apagan.

Y despierto, el sueño despierta,
la luz naranja se retuerce de miedo
y apenas soy yo en esta lumbre,
apenas mi sombra traspasa mi ego.
¿Qué se siente ser despierto, señor hombre?
Caminar recto sin sentir la espada en la espalda,
y mirar al espejo y nuevamente
no sentir nada.

Seudónimo: Steven