ADICTO A LA PERFECCIÓN
(Yashira Nicol Santiago Diego)
[I.E. Alegría de Jesús - El Agustino - Lima 2016]

Había una vez una niña de 13 años de edad llamada Tania que le gustaba dibujar rostros de personas, le gustaba tanto dibujar que ella quería la perfección de sus dibujos.
Un día cuando ella estaba sentada en el parque vio a un hermoso chico llamado Eduardo, el cual desde ese día fue su inspiración. Todos los días que iba al parque lo dibujaba, pero siempre algo le salía mal o era el ojo o era la nariz, ella pensaba que si lo tenía cerca iba a poder dibujarlo bien.
Tania buscaba la manera de acercarse a él, pero era muy difícil ya que el chico era popular y sacar una cita con él era complicado y más si era para que lo dibujen. Tania había quedado loca, literalmente por el chico ya que no podía dibujarlo, hasta que pensó en una genial idea;  seguirle a Eduardo hasta su casa. Una vez que llegó esperó que él entrara a su casa y después de 10 minutos tocó la puerta, este abrió y preguntó ¿quién eres? Tania se presentó adecuadamente ya que venía de una familia de valores y le contó sobre su deseo de dibujarlo, pero Eduardo creyó que se trataba de una fans más; así que le cerró la puerta en la cara; Tania se fue llorando a su casa tras su derrota, desde ese día hizo un juramento y dijo lo siguiente: ¡juro que no descansaré hasta dibujar el rostro perfecto de Eduardo ¡ 
Y así fue como ella pasaba días sin salir de su cuarto, pensando en un plan para poder dibujar a Eduardo .Su mamá paraba preocupada, no sabía qué hacer su hija no era la misma de antes.
Un día Tania se las ingenió a lo grande, se hizo pasar por la novia de Eduardo quedando encontrarse en un lugar secreto a las 3:00.  Una vez en el lugar Eduardo al ver a Tania se desmayó.
Pasaron como una semana y ya estaba publicado en todas las noticias que un joven adolecente fue hallado muerto en un lugar descampado, pero lo peor fue que este fue hallado sin rostro. La mamá de Tania al enterarse fue a avisarle a su hija de la noticia y también de que tuviese cuidado, pero al abrir la puerta encontró a Tania con un dibujo perfecto en la mano y gran sorpresa se llevó al darse cuenta que era el chico de las noticias y ésta cayó desmayada, al despertarse se encontró en una silla amarrada  brazos y piernas y lo único que vio fue una mesa. Hay encontró un cuaderno, pero parecía un diario, pues era grueso y de color negro y un celular. La madre hizo un esfuerzo por desatarse las manos para que pueda agarrar el celular y llamar a los policías, pues ella pensaba que se trataba de un secuestro; después de que informó lo sucedido a los policías se llevó un susto pues su hija salía de un cuarto con un cuchillo y se acercó a la mesa donde agarró el cuaderno negro y dijo lo siguiente: ¡despertaste antes de lo improvisto mamá!  y antes de que la madre pudiera responder la mató.
Después de 10 minutos llegaron policías y Tania los recibió amigablemente contestando todas sus preguntas y Tania explicó que la llamada pudo haber sido una broma de sus amigos y los policías se despidieron y uno de ellos vio un dibujo de Tania tan hermoso, tan perfecto que le dijo ¿es tu madre? Ella respondió sí y se marcharon.
Así pasaban los días y los rumores de las personas desaparecidas iban aumentando y Tania ya iba con el segundo folder lleno de dibujos. Los vecinos empezaron a sospechar de Tania ya que se notaba normal; aun después de la supuesta desaparición de su madre. Así  que decidieron inspeccionar su casa, pero los que entraron no salieron nunca, entre todos los pocos vecinos que quedaban decidieron quemar la casa de Tania mientras ella dormía, y lo dicho se cumplió. Al rato llegaron los bombero apagaron el fuego, pero lo curioso fue que la habitación donde Tania dormía, quedó intacta al igual que ella. Pero los vecinos protestaron llamándola bruja y se la llevaron al manicomio.
Pero eso no impidió que Tania deje de dibujar los rostros más perfectos, pues aunque haya estado en ese hospital, aun dibujaba, pero también desaparecían personas. Los enfermeros preocupados decidieron amarrarlas todas las noches en la cama así no se iba a mover, pero esto enfureció más a Tania que empezó a gritar y a moverse de una manera anormal; llamaron a un padre de la iglesia para que pueda ver el caso y a los investigadores como parte de la investigación se llevaron los fólderes con dibujos, pero el cuaderno negro no se encontró.
Tal fue la sorpresa de los policías que cada dibujo coincidía con las personas desaparecidas, pero no entendían porque Tania tendría todos esos dibujos perfectos y todo era tan confuso y paranormal que decidieron entrevistarla.
La entrevista fue espantosa ,pues la bella chica ya no parecía Tania ,gritaba y decía cosa que daban escalofríos y maldijo a los pobres policías y una de las frases que más pronunciaba era ¡yo solo quería dibujar el rostro perfecto! Los policías tenían en mente  que se podría tratar el tema, pero por el miedo de la maldición de Tania decidieron abandonar el caso; dejando un reporte sobre ello y explicando el caso.
Las personas habían dejado de desaparecer y abandonaron el caso, poco a  poco se fueron olvidando  de Tania, pero ella seguía internada en el hospital y según los doctores no saldrían nunca de ahí, pues según el examen, ella, sufría de un síndrome llamado perfeccionismo.
Mientras tanto,  ella no dejaba su cuaderno negro ni un segundo,  paraba leyendo y aprendiendo  lo que  había dentro de su  cuaderno.
Tania decidió salir de ese lugar y así lo hizo, salió por la puerta principal, pero en eso se encontró con el director del hospital, la saludó y Tania siguió caminando hasta la salida.

Seudónimo: Yashi