WARAKUSA ,MI FLOR DE LUNA
(Andrea Isabel Tapia Morocco)
[I.E. 40009 "San Martín de Porres" - 2016]

Ella era muy bella en realidad; no sé cómo la llegué a conocer. Un día mientras que jugaba con mis primos el Alwa y el Anku, mi padre me llamó, me dijo que le ayudase a cosechar el maíz, dijo que ya era tiempo de siembra.
Yo bajé  corriendo, jugando con el aire, con las mariposas y pasando por la carretera; fue en ese momento que mi corazón se paralizó ¡Ay mamita¡ qué hermosa era sus ojos verdes como las hojas de los árboles ¡No, No! qué decir como el que hay en las bellas flores; su cabello café bien limpio y peinado; su cara, su boca, su sonrisa. ¡Ay! su sonrisa, con ella me quedé todo bruto mirándola como se iba con su familia.
Pero, qué hermosa era esa niña ¿Cómo se llamará? ¿Cuántos años tendrá? ¿Tendrá mi edad? ¿Querrá ser mi amiga? Nunca vi más hermosa flor como ella.
Luego de estar parado un buen rato; mi papá me grita ¡Kullu, Kullu, Kullu!  ¿Dónde estás? Hace minutos   llevo que ando gritándote y tú estás parado ahí como un sonso.
Fuimos con mi papá a sembrar el maíz, bajando miraba a todos lados buscándola para, poder verla; pero no vi nada .Bajé de la chacra cansado de trabajar le dije a mi tata —rini a Samay—  (voy a descansar).
Tirado entre los bultos me quedé pensando en ella, pensé en su voz, pensé qué fuera si seríamos amigos. Pensando en ella me quedé dormido. Luego al día siguiente fui a mi yachay wasi  (escuela) no encontré a nadie solo las carpetas con polvo y empecé a limpiar.
Luego de sonar la campana de ingreso entraron los demás pero al final entró ella, tan hermosa, tan bella, no sé por qué pero cuando la miré ella me miró de inmediato. ¡Qué hermosos sus ojos! ¡Qué hermosa mirada!  No sé qué me pasó me la quedé mirándola. Detrás de ella entraba la profesora, nos dijo que tenemos una nueva compañera, ella entró callada y saludó al salón dijo que se llamaba Warakusa que ella no vivía por aquí, dijo que venía de un pueblito más lejos. La profesora le dijo que se sentara junto a mí; me dijo que le ayudase, me puse rojo como el tomate. Le intentaba hablar pero me daba miedo pensaría que soy muy molestoso, así que no le hablé.
A la salida me armé de valor fui hacia ella y le pregunté cuántos años tenía, ella me contestó que tenía 13 años, y que a sus padres no le gustaba que hablase con extraños y se fue.
Yo me quedé sonso porque no quiso hablarme, la molesté. ¡Ay tata! Yanay yanay (estoy enamorado); por qué sus padres no querrán que hable con nadie, lo único que sé es que no puedo olvidar.
Al día siguiente fui a la escuela temprano para verla, no llegaba, a qué hora llegará. Después de unos minutos llegó se sentó y no dejé de admirarla; en la salida la busqué le intenté hablar, pero ella solo se despidió.
Al día siguiente la esperé en la salida y me acerqué; ella por fin me habló me dijo que tenía miedo que sus padres se molesten con ella; por eso es que no me hablaba.
Fuimos caminando, por esas laderas tan hermosas donde el aire te resopla como si fuera una caricia, donde sus bellas flores adornan todo de color, donde la flor más bella es ella, Warakusa, me contó sobre su vida en el otro pueblo, me dijo que se fue de ahí porque sus padres tenían miedo que le pasara algo malo ya que en ese pueblo no la miraban con buenos ojos.
Luego de caminar hacia su casa se despidió y se fue; yo me quedé muy extrañado sobre lo que había dicho; pero aun así seguía enamorado de ella. Cuando fue noche pensé como sería mañana cuando  a ella le hable; al día siguiente Warakusa vino a la escuela un poco tarde, en la salida fui con ella y la vi triste; fui y le hablé seguíamos conversando y le pregunté por qué  la gente de su pueblo la miraba mal, ella me contó que sus verdaderos padres no era con los que vivía; por eso que no tenían algún parecido. Ella me contó también, que sus padres verdaderos eran unas malas personas que la dejaron en la noche cerca de la casa de los que ahora son sus padres; pero yo no estaba bien porque cuando me encontraron estaba enferma con calentura me llevaron a un curandero llamado Kachi y él dijo que no me salvaría; pero, había una forma. Él les dijo:
—Si le hacen un pago a la Pachamama ella les podrá ayudar y curará ala pequeña; la madre Pachamama me  curó con la ayuda del curandero. Al final, él les dijo que la Pachamama les pediría algo a cambio; pero no sería hoy…

Al día siguiente mi madre me cuidó, me dio su cariño, me hizo dormir; en la noche cuenta mi padre que tuvo un sueño en el que la Pachamama se le aparece y le dice:
—Yo cuidaré de esa niña, será como mía; pero tendrán que pagarme cada mes con todas sus mejores cosechas y sus mejores ganados y lliclla; así, yo le daré salud y alegrías a esa niña; de nombre  le pondrán Warakusa (flor de luna). Ella será muy bella pero no podrá enamorarse porque ella será mi hija, mi adorada hija.
Ella será feliz pero siempre sabrá que yo soy su madre cada vez en cada pago que me darán ella cantará para mí.
Luego de que Warakusa me contase su historia ella me dijo:
—Seguro no me crees.
Yo le dije:
–Sí, te creo.
Después seguí caminando con ella y nos despedimos.
Llegué a mí casa me quedé dormido pensando sobre lo que me dijo; a la mañana siguiente era primero de agosto el día de la Pachamama; corriendo fui a buscar a Warakusa y la vi que estaba con su familia dando el pago a la Madre Tierra; desde lejos escuché como Warakusa cantaba:

“Valicha, lisa pasñaqa
Niñaschay deveras
Maypiraq kasanki
Qosqo urapi ñachu
Niñaschay deveras
           Imatan ruwasian”  ( Miguel Ángel Hurtado Delgado)

La escuché y me enamoré más de ella luego fui a alcanzarla me vio y se acercó a mí, le dije nunca he escuchado a nadie cantar tan bonito. La agarré de las manos y le dije:
—Yanay Qanpa  (me he enamorado de ti), ella me dijo que también sentía lo mismo pero no sería correcto ya que la Pachamama no lo permitiría, ya que ella tenía que estar siempre a lado de su madre y nunca separarse porque   fue ella quien la salvó  de morir.
Después de decirle  a Warakusa que la amaba ella se fue, nunca más vino a la escuela y no la volví a ver, en el pueblo la buscaba y no estaba pensé que se había ido.
Desde ese día no te olvido Warakusa mi gran amor; tu hermosa mirada se ha quedado grabada en mis pensamientos, en mis sueños. Ya  han pasado diez años que no te veo desde aquella  vez que te declaré mi amor, mi amor más sincero; ¡Ay mi flor de luna! Mi Warakusa,  mi primer amor.        

Seudónimo: Flor de Luna