THE FIVE

En una típica escuela, siempre existe ese grupito de amigos inseparables, los que alguna vez te han hecho alegrar el día. En este caso esos chicos eran Ariana (Ari), Drake, Stephanie (Pepi), Anthony (Tony) y Camila (Cami).
Todo comenzó en marzo del año 2013, en primer  grado de secundaria; Cami recién había entrado al colegio, donde estudiaban. Al entrar a clase miró a todos su “nuevos” compañeros, al mirar observó en especial a algunas personas; en la primera fila, adelante había una niña la cual su tez era de color blanca y su cabello era claro, su nombre era Ariana; unos asientos más atrás,  había un niño era algo delgado y alto, su nombre era Anthony; en la fila de a lado, en el primer asiento se encontraba una niña con dos colitas una un poco más arriba que la otra y su chompa no era celeste como la de los demás era azul, su nombre era Stephanie; por ultimo en uno de los últimos asientos había un chico que era algo intranquilo, él era Drake. 
Al iniciar la clase la profesora entró e hizo que todos se presentaran y que digan lo que les gusta hacer, a Cami le gustaba cantar y bailar, a Tony le encantaba el fútbol y el básquet, a Ariana le gustaba dibujar, a Drake prefería todo lo que tuviera que ver con la tecnología y por último a Pepi le cautivaba tomar fotos y editarlas.
Cami, al integrarse a un nuevo colegio era algo difícil, pues antes ella en su anterior colegio era la más popular, y al llegar aquí era “la nueva”, así que se podría decir que se inventó una personalidad “la mala de la clase”, fue casi por un año lo que le duro esa forma de ser. En ese transcurso Ari y Pepi se hicieron sus amigas, pues todos decían que ellas eran las más populares de toda la secundaria así que Cami se juntaba con ellas, pero aun ella pensaba que Ari era un poco creída y de que Pepi se comportaba como sus hermanas que estaban en la Universidad
Con el paso del tiempo, se podría decir en segundo de secundaria, Cami se dio cuenta que parecía dependiente de ellas, pues no podía hacer nada sin que ellas se lo dijeran.
Drake y Tony eran amigos pero tenían muchas desigualdades a uno le gustaba estudiar pero al otro no, se creían lo máximo solo porque al parecer ellos eran los más lindos de la clase y porque también sus padres eran empresarios exitosos y por lo cual tenían mucho dinero.
Cami, Ari y Pepi molestaban a Drake y Tony, y ellos también las molestaban. Pero sin embargo corría un rumor de que a Ari le gustaba Tony y que a él también, pues nadie estaba seguro ya que se molestaban y se peleaban.
Y así fue siempre hasta que un día en tercer grado la profesora se había ido a reunión, y como en cualquier clase todos se pusieron a hacer bulla, a jugar, incluso algunos se pararon encima de las mesas. Estaban como siempre Cami, Ari y Pepi hablando de todos los chismes que se sabían, y en lo que conversaban Drake, se les acercó sigilosamente y le pego un chicle en el cabello, justo en la parte de arriba, Pepi al ver que le pego el chicle, como era de esperarse ella reacciono mal y empezaron a pelear, y como siempre Tony se metió a defenderlo a Drake al igual que las chicas a Pepi, en lo que se peleaban la profesora entró y al mirarlos en el piso peleando los mandó a los cinco a detención.
No sabían que era peor,  ir por primera vez a detención o pasar los cinco en un cuarto solos sin pelearse durante tres horas.
Al llegar a clase de detención, Camila notó que el aula de detención también era el aula de música. Eran los únicos en la clase, era como si el destino hubiera querido que por una vez en su vida trataran de convivir juntos en armonía. Pepi notó una radio en el escritorio del profesor; por cierto el profesor no estaba en clase; la prendió y empezó a sonar  “Cold Water”; Cami empezó a tararear la melodía, y los demás al escucharla también lo hicieron, al poco tiempo empezaron a cantar, al terminar la canción se dieron cuenta de que estaban cantando.
—Es mi canción favorita —dijo Tony.
—La mía también —dijeron todos los demás al unísono.
—No puedo creer que tengamos algo en común —dijo Drake cogiendo su lápiz.
—Yo no puedo creer que estemos hablando sin pelear —dijo asombrada Pepi agarrándose el mechón que se había cortado por el chicle.
Entonces entró Luz; ella era una de sus compañeras, tocaba el violín donde ella se podía expresar libremente; entró para sacar un violín y tocar un poco de música, al entrar al ver a los cinco en el aula como que se asustó. 
—Por qué te asustas —le preguntó Cami.
—Es que ustedes siempre se están peleando…. —dijo con voz temblorosa y se retiró.
—Wow, al parecer somos monstruos —dijo Ari en tono burlón.
—Déjenme decirles que cantan muy bonito —dijo Cami cambiando de tema dirigiéndose a los chicos.
—Bueno…. Cuando éramos niños nuestras madres nos mandaron a clases de canto —dijeron algo tímido.
—Veamos si esas clases de canto sirvieron de algo —dijo Pepi en tono algo sarcástico y puso en su celular la canción “My house” y en eso empezaron a cantar ellos y las chicas se pusieron a bailar la coreografía. Al terminar la canción se empezaron a reír. Después de que termino empezó a tocar una de sus canciones favoritas “Determinate”. Fue algo genial que ellos hubieran podido pasar esas tres horas sin pelear ni discutir, sino más bien riendo y cantando.
Al terminar las tres horas de castigo todos se alistaban para irse.
—Si quieren mañana los paso a recoger en el auto de mi papá —dijo Ari.
—Claro —dijeron todos al unísono despidiéndose.
Al día siguiente el padre de Ari fue a recogerlos; al estar en el auto ellos iban cantando, jugando, riendo y contando anécdotas. Al llegar al colegio bajaron del auto y todos se sorprendieron.
—¿Por qué nos miran raro? —dijo Tony.
—Creo que nadie se imaginó alguna vez vernos juntos tranquilamente —dijo Drake.
Desde ese día empezaron a sentarse en los almuerzos juntos, en los recreos paraban jugando entre ellos. Claramente hubo personas que no les gustaba que pararan juntos por los celos que le tenían a su amistad, mas no funcionaban sus intentos.
Ellos ya estaban en cuarto de secundaria y hubo una persona que casi logra separarlos, esa persona era Maddie. Invento falsas cosas como que Pepi le había robado un collar muy antiguo y valioso a Ari cuando ella se lo había robado, que Tony había dicho un secreto de Cami a todo el colegio y que Drake le cambio el examen a Tony. Cuando se enteraron de las mentiras que les dijo ella, le quisieron hacer pagar por lo que hizo con una broma. La broma consistía en que la iban a llamar a su celular haciéndose pasar por el director diciéndole que viniera al colegio inmediato para que le pudiera explicar algo muy importante cuando en realidad le iban a tirar pintura y muchas plumas rojas haciéndola ver como una gallina. Al hacerle la broma se enojó; y Cami, Pepi, Ari, Tony y Drake se burlaban y le tomaban fotos. Ella no volvió a molestar a ese grupo de amigos año por que se cambió de colegio.
Con el tiempo decidieron poner un nombre a su grupo.
—¿Qué nombre le ponemos a nuestro grupo? —dijo Ari.
—Tiene que ser un nombre genial. Capas uno en inglés —dijo Drake dudoso.
—“Uncontrolled group” —dijo Pepi algo nerviosa.
—“The Five”—dijo Cami eufórica.
—Sí, genial —dijeron todos alegres.
Desde entonces, siempre que decían en la clase hagan grupos para algún trabajo ellos gritaban “The Five” y se juntaban al toque, eran los mejores amigos.
Hasta que llegó el día que nadie esperaba que llegara; ellos ya estaban en quinto de secundaria y ya era fin de año; Cami se iba ir a estudiar a Chile, Pepi se iría a Argentina a ayudar a su padre, Drake estudiaría en E.E.U.U para ir a la NASA, Tony se iba a ir a Europa a vivir con su tía y Ari iría a África para ayudar a la gente. Todos estaban tristes no querían despedirse, lo único que les quedaba era disfrutar del poco tiempo que les quedaba juntos. Como cada promoción, ellos tenían que elegir quien saldría adelante a dar unas palabras. Como era su último año “The Five” por voluntad propia se ofreció a dar las palabras.
Cami:
—Nosotros desde que entramos no nos llevábamos muy bien, no nos soportábamos, éramos como el agua y el aceite.
Tony:
—Nos peleábamos, gritábamos y nos molestábamos. Hasta que un día el destino quiso que pudiéramos vernos más allá de ser enemigos.
Ari:
—Durante tres horas estuvimos en un cuarto, esas tres horas cambiaron nuestra vida, pudimos ver que teníamos algunas cosas en común y nos entendíamos como uno mismo.
Pepi:
—Solo diré que nosotros no pudimos ver lo que estaba frente nosotros, unos amigos que te entienden, te ayudan y nunca te dejaran ni en las buenas ni en las malas.
Drake:
—Gracias a este colegio nos pudimos conocer y saber que no solo somos lo que damos a ver .Que antes de juzgar a alguien debemos saber realmente porque lo juzgamos.
Cami:
—Simplemente queremos decirles que hasta los enemigos se pueden hacer amigos.

Seudónimo: Sofia Brisa