LA NIÑA DE LA LÁMPARA AZUL

En el pasadizo nebuloso
cual mágico sueño de Estambul,
su perfil presenta destelloso
la niña de la lámpara azul.

Ágil y risueña se insinúa,
y su llama seductora brilla,
tiembla en su cabello la garúa
de la playa de la maravilla.

Con voz infantil y melodiosa
en fresco aroma de abedul,
habla de una vida milagrosa
la niña de la lámpara azul.

Con cálidos ojos de dulzura
y besos de amor matutino,
me ofrece la bella criatura
un mágico y celeste camino.

De encantación es un derroche,
hiende leda, vaporoso tul;
y me guía a través de la noche
la niña de la lámpara azul.

LENGUAJE
Poema perteneciente al poemario La Canción de las Figuras. La niña de la lámpara azul, es símbolo del amor ideal. El amor ideal para Eguren es una niña, y que posee una lámpara azul; casi una imagen sacada de un cuento de hadas, de fantasía infantil. Algunos términos como Estambul (antigua Constantinopla), Abedul (árbol europeo de madera blanca), Hiende (hendidura), Leda (Con alegría, o plácidamente). Determinan un lenguaje algo exótico, muy propio, original. Al parecer sin las influencias conocidas de los otros poetas.

APRECIACIÓN CRÍTICA
Esta hermosa pieza poética destila sutilmente el encanto casi infantil de un creador que encuentra en la magia onírica las figuras necesarias para hilvanar una estupenda creación lírica. Las palabras en su función connotativa y denotativa tienen una armonía musical de una simplici¬dad maravillosa con los significados que nos regala. La dulzura de los versos y la delectación que produce su lectura, es el resultado que produce en el lector el mismo mágico de Eguren.