LA ELIMINACIÓN DE LOS TEIYUN DEL PUEBLO

Eran las seis de la mañana cuando Alexis, un adolescente  de 15 años, sale de su casa para poder alimentar a las ovejas que tenía a su cuidado; él quería mucho a sus ovejas  ya que eran con las únicas que pasaba el día; Alexis no iba a la escuela por la falta de dinero, sus padres murieron en un accidente y quedó al cuidado de su abuelo.
Todos los días Alexis se quedaba con las ovejas y al caer la tarde su abuelo regresaba para almorzar con él, le contaba historias que alguna vez se presentó en su vida, y le contó sobre los teiyun, que eran momias que existieron antes de la creación del día y la noche y cuando el sol se escondían salen de su escondite a alimentarse y cuenta su abuelo que cuando era joven perdió una gran cantidad de ganado por descuidarlos en la oscura noche y al tratar de recuperarlos los encontró a todos pero sin órganos, Alexis nunca hizo caso a su abuelo pensó que eran historias creadas.
Era ya noche y Alexis tenía que encerrar al rebaño en el corral para que no se escaparan, terminado su trabajo regresó a su casa a dormir, pasaron dos horas y un ruido lo despertó, salió de su casa a ver lo que fue y encontró la puerta del corral abierta, Alexis creyó que fue un ladrón porque ninguna oveja estaba, todas se habían salido y con una lámpara de aceite siguió las huellas del rebaño. Recorrió un largo camino y las encontró, al tratar de acercarse sintió que pisó un líquido y al observar el suelo vio la sangre, se asustó pensó que una de sus ovejas estaba herida y corrió hacia ellas y empezó a buscar a la herida, pero vio una silueta delgada comiendo algo y al acerca la lámpara vio una persona de espalda sin ropa y la piel destruida o eso es lo que creyó ver, quiso rodearlo para verlo mejor y así lo hizo pero se dio con la sorpresa que no era una persona y lo que estaba comiendo era una de sus ovejas, volvió su mirada al resto del rebaño y otros iguales más ya estaban empezando a comerse a sus ovejas, las ovejas gritaban y Alexis se quedó parado no podía moverse por el miedo, los seres terminaron de comerse los órganos de todas las ovejas y lo rodearon, el más grande lo miro frente a los ojos con una mirada que hizo que Alexis caiga desmayado y dormido.
El sol estaba en lo más alto cuando Alexis recuperó la conciencia, se paró y al ver a su alrededor, los cadáveres de las ovejas ya casi estaban podridos, empezó a caminar para volver a su casa pero su cuerpo estaba débil se sentía seco; al llegar a su casa buscó a su abuelo pero él no se encontraba en el lugar y pensó que había salido, decidió esperarlo y se preparó la comida, tomó todo el agua que podía pero aún se sentía débil. Pasaron las horas su abuelo no regresaba y decidió ir a buscarlo, fue a la casa de un amigo de su abuelo, el señor Julio, a preguntar si sabía algo y al llegar tocó la puerta el señor julio abrió la puerta y se quedó sorprendido, Alexis le hizo la pregunta si sabía dónde estaba su abuelo, el señor Julio lo invitó a entrar a su casa y le dio la noticia de que su abuelo había fallecido. Una noche el viejo no encontró a su nieto en la casa y salió en  su búsqueda, el siguió la huellas de un rebaño, pero no volvió y lo buscamos después de dos días, al encontrarlo ya estaba muerto y sin órganos; Alexis se retiró sin decir una palabra y se dirigió al cementerio del pueblo, ahí lo encontró. En  la tumba de su abuelo cayó  arrodillado y empezó a gritar, a llorar, a maldecir; perdió a la única familia que le quedaba, a la persona que lo cuido desde niño. Alexis regresó a su casa, pensando cuánto tiempo quedó dormido, qué eran esos seres y por qué no lo mataron a él.
Los años pasaban, Alexis ya cumplió 19 años, se pasaba todo el día en su casa, solo salía a comprar comida, aún los recuerdos lo atormentaban, y aún se quedó con la cuestión de qué eran esos seres.  Hasta que recordó la historia que le contó su abuelo, entonces esos seres eran los teiyun. Alexis quería un poco más saber sobre esos seres y volvió a la casa del señor Julio y preguntó sobre tales seres, los teiyun. El señor Julio le contó que eran momias que se comían los órganos de los animales como también de las personas perdidas en las noches y que por las mañanas suelen esconderse en cuevas o bajo la tierra de manera inmóvil y una de las maneras para matarlo sería quemarlos, Alexis por la furia deseaba eliminar a todos los teiyun por asesinar su abuelo y para que no vuelvan a asesinar a ni un ser vivo más. La noche cayó y Alexis caminó por la oscura noche con una pala entre sus manos con el fin de poder matar a un teiyun, pasaban las horas y  no encontró ninguno, casi ya al amanecer  una silueta delgada pasó por su camino y lo empujó, algo lo había inmovilizado, no podía moverse pero con sus piernas lo pateó y vio que era un teiyun; entonces se lanzó sobre el ser y empezó a golpearlo con la pala hasta dejarlo inconsciente, la mañana llegó y la cara del  teiyun se pudo observar, era como la cara de una persona desnutrida; llevó el cuerpo del teiyun hasta su casa y de ahí sacó una lata de gasolina, lo echó sobre el cuerpo del teiyun y le prendió fuego, la piel del teiyun se quemó rápido y al cabo de 5 minutos solo quedó su esqueleto que era más delgado que el de un humano normal.
Los recuerdos de Alexis no lo dejaban dormir, la escena de la muerte de sus ovejas lo dejó traumado y la pérdida de su abuelo lo dejó en soledad y tristeza, aún deseaba la eliminación de los teiyun para que no lastimen a nadie más del pueblo. Pero, quien lo haría, él solo no podría; pero tampoco quería involucrar a nadie más y decidió realizar la misión solo y sin compañía. Por los días dormía y en las noches salía a cazar a los teiyun pero no todos los días lograba encontrarlos y después de dos semanas prefirió buscarlos por las mañanas y en las noches en las distintas cuevas cerca del pueblo.
Después de 30 días y 29 noches Alexis pudo exterminar aproximadamente dos docenas de teiyun y a todos los quemaba de la misma forma, mientras sus esqueletos los enterraba bajo la tierra y la cabeza bajo una piedra, pero él sabía que quedaban muchos más pero aún  no se quiso rendir, era de día y Alexis seguía caminando cansado y con mucha sed y decidió volver a su casa y poder descansar unas horas antes de que la noche llegara; siendo las 7 de la noche Alexis salió de nuevo de su casa con el fin de eliminar más teiyun, pero él estaba muy cansado y se desmayó en el camino, al despertar se dio con la sorpresa como muchos teiyun lo rodeaban y al intentar pararse no podía, su cuerpo había sido inmovilizado, la situación era muy peligrosa y con las posibilidades de morir; pero de repente una persona llegó y empezó  a golpear a todos los teiyun hasta dejarlos inconscientes, era un chico del pueblo que había seguido a Alexis, él pudo levantarse y pidió la ayuda al chico para quemar a lo teiyun, el chico aceptó y juntó los cuerpos, Alexis les roció la gasolina y les prendió fuego; al quedar solo el esqueleto, Alexis entierra los cuerpo y las cabezas bajo una roca. Alexis se retira pero el chico lo retiene y le pide que sea su amigo; pero Alexis lo rechaza y le advierte que no lo siga más; pero lo acompaña para que llegue a salvo al pueblo, pero el chico le pido una vez más para poder acompañarlo.  Alexis no lo acepta y se va del pueblo hacia su casa.
Pasaron los años hasta que Alexis cumplió 40 años de edad, contrajo una enfermedad incurable, sus días estaban contados solo le quedaba una semana de vida, él quería terminar lo que un día se propuso, eliminar a los teiyun del pueblo pero cada vez que los mataban más cantidad de teiyun aparecían, parecía que venían de otros lugares, pero su fuerza ya no era la misma y tampoco su concentración, él sabía que moriría tarde o temprano entonces decidió salir a exterminar por última vez, pero su fuerza se debilitaba sus piernas no soportaban y a medio camino cayó al suelo y de ahí no se pudo mover más, sus ojos se entrecerraban y dos siluetas delgadas se acercaron a él. Alexis ya no podía hacer nada era su fin y decidió dormir para siempre. Un señor que estaba transportando verduras por el camino encontró un cuerpo pudriéndose y sin órganos, era el cuerpo de Alexis que había sido atacado por los teiyun. Muy pocos estuvieron frente a un teiyun, muy pocos saben sobre ellos y nadie sabe sobre una persona que sacrifico toda su vida para tratar de eliminarlos, era Alexis con la misión y el deseo de eliminar a los teiyun del pueblo para que nadie más pasara por lo que él alguna vez pasó.

Seudónimo: Coral