A TRAVÉS DEL TIEMPO

Érase una vez, un pequeño niño llamado Fabricio que tenía 12 años, a quien le gustaba el basquetbol y la robótica, cierto día cuando estaba caminado por el parque se sentó en una piedra tan liza que lo deslizo hacia el césped, algo extraño pasaba, el pasto verde se empezaba a mover y hundir como un pantano, el pasto se estaba tragando a Fabricio, entonces escuchó ¿Fabricio, Fabricio? ¿Dónde estás? Era su madre, Fabricio respondió:
—¡Ya voy mamá!
Pero por más que lo intentaba, Fabricio no podía salir, el césped no lo soltaba y de pronto se lo tragó, ohh parecía que había un mundo subterráneo, porque se estaba cayendo desde el cielo y de pronto cayó sobre algo que flotaba, ¡era un auto! ¿Un auto que volaba? Era sorprendente vio que el auto estaba a punto de aterrizar… y aterrizó, ohh.
Fabricio se dio cuenta de que estaba muy lejos de casa y lo peor que estaba en un tiempo en el que nadie había vivido, Fabricio estaba en el futuro. ¿Cómo sabía que estaba en el futuro? Vio personas muy extrañas y muchos robots, en ese lugar los robots ayudaban a los humanos en sus labores y necesidades. 
De pronto se chocó con una persona, un chico llamado John, que le dijo: ¿Niño de dónde vienes?, en este lugar no usamos ropa como la que tienes puesta, tu ropa es muy diferente ¡tienes un buen disfraz de los hombres del pasado!
—¿Qué? —respondió Fabricio— No me disfrazo, esta es mi ropa, soy un hombre del pasado. No se cómo me transporte hasta aquí ¿me puedes ayudar a volver a mi tiempo?
—Claro —respondió John— pero como hacemos para que regreses ummmmm.
—¿Conoces el parque 3 de octubre? —Dijo Fabricio.
—¡Sí! —dijo John— tal vez allí vea la roca que me deslizo hacia aquí, 
Pronto llegaron al parque donde vieron que otro niño caía desde el cielo, fueron a ver, quien era, vieron que él que cayó era un marciano, y de pronto, ¡ruinch! Algo rechinaba se le salió la cabeza, no era un marciano verdadero, era un niño disfrazado de marciano, entonces escuchó:
—¿Fabricio eres tú?
—¡Si soy yo! —contestó Fabricio— ¿No eres tú  Diego?
—Si soy Diego, me alegra verte, hace mucho tiempo que no nos vemos.
Fabricio y Diego eran amigos del Jardín de Infancia.  Fabricio le dijo a Diego, te presento a mi amigo, John, él es del futuro
—¡Qué¡ ¿estamos en el futuro? —preguntó Diego.
—¡Sí! —dijo John.
Juntos buscaron en el parque a la roca liza, entonces los vio un guarda parque y preguntó a los niños:
—¿Qué buscan?
Los niños contestaron una roca liza.
—Hay lo siento mucho, se la llevó un científico a su laboratorio, todos lo toman por loco, porque dice que esa roca transporta a los del pasado aquí. 
Los niños se quedaron con la boca abierta, lo que decía el científico era verdad, pero los niños no se atrevieron a contradecir al guarda parque. Le dieron las gracias y preguntaron donde era el laboratorio del científico; hacia el final de la calle, dijo el guarda parque, a quien agradecieron y se despidieron.
Caminaron y caminaron hasta que llegaron al laboratorio del científico y escucharon que tramaba algo, vieron por la ventana y notaron que quería extraer el poder de la roca, todo el poder, tanto como para que Fabricio y Diego no puedan volver a casa, ni a su tiempo. Fabricio y Diego debían actuar rápido entonces fueron donde el científico y le pidieron la roca, él les respondió:
—¿No quieres quedarte acá, con tu amigo John? ¿Vas a irte y dejar a tu amigo?
Fabricio no sabía qué hacer y dijo:
—Está bien que John sea mi amigo pero debo ir a donde pertenezco, a mi tiempo.
Entonces con esas palabras sintió que algo se le acercaba, y alejaba era la piedra liza que se movía sola, y los niños debían atrapar a la roca antes que el científico lo haga, corrieron y saltaron pero no lo lograron, John se detuvo y pensó que las cosas se atraían con la mente, se concentró y logró atraerla justo antes de que el científico la atrape.
Al fin los tres amigos, fueron al parque 3 de octubre pusieron la roca en su lugar y de pronto, Fabricio se elevó y se elevó, hasta el cielo, que extraño pensó al no ver a Diego debería elevarse también, de repente shuuuuinnnn una luz brilló sobre su cara, todo había sido un fabuloso sueño que tuvo cuando dormía apoyado de una roca liza en el Parque 3 de octubre.

Seudónimo: Pez Napoleón