UNA VIDA COMO UNA SINFONÍA

Muchos de nosotros pensamos diferente y actuamos diferente, cada uno de nosotros tenemos características únicas, el cual nos hace seres especiales, en este caso, conozcamos la vida de Felipe, él era un niño triste, que se enojaba por cualquier cosa o renegaba.
Vivía con su tío, pues sus padres lo abandonaron cuando tenía apenas tres años, y la única persona que lo acogió fue él, y al parecer la razón por como actuaba Felipe fue tal vez porque era un niño abandonado, es que su tío se sentía mal, porque Felipe le contestaba, era malcriado con su tío y con otras personas, se enojaba por cualquier cosa.
Un día Felipe caminando de regreso hacia su casa encontró una guitarra botada en la una esquina de la calle, no tenía ningún rasguño y nada por el estilo. No había nadie cerca, aparte de Felipe, para poder saber de quién era aquella guitarra que se encontraba abandonada. Felipe no hizo más que cogerla.
Felipe no sabía tocar la guitarra, al llegar a casa lo puso sobre la silla, y su tío al ver que traía este instrumento, pensó que lo había robado Felipe, pero él ya se sentía derrotado, ya no podía hacer nada para que Felipe cambie, ya que cada vez que trataba de hablarle, no le contestaba de buena forma, y es que decidió mejor no decir nada.
Felipe no sabía qué hacer con el instrumento, es que ni lo sabía tocar, pero el alzó la guitarra y al verla vio que tenía seis cuerdas, y comenzó tocando la primera cuerda que era la más delgada y escuchó un sonido agudo, y ahora paso a la segunda cuerda, y era un sonido distinto, siguió así sucesivamente hasta llegar al sonido de la sexta cuerda de la guitarra, y Felipe se puso a pensar en ese entonces al tocar cada uno de las cuerdas con un sonido distinto que le informaban algo a él pero no lo podía entender bien.
Felipe fue aprendiendo poco a poco a tocar la guitarra, y es que le gustó, en este caso lo aprendió por su propia cuenta. Dominó bien lo que eran los acordes mayores y acordes menores, y todo eso lo domino practicando, practicando y practicando. Esto le llevó más o menos un mes completo; pero él presentía algo al momento de tocar la guitarra, pues siempre sentía la sensación de que le informaban algo.
Al parecer con todo esto de que Felipe haya aprendido a tocar este instrumento y que a él le guste, lo está haciendo cambiar, ya no es renegón, ni tampoco falta el respeto a su tío, pero que era eso lo que el sentía que la guitarra al tocarla trataba de decirle algo, pues ese algo se debe a todos somos como una guitarra, llevamos una vida que puede ser feliz y triste a la vez, una guitarra se comprende de acordes menores, conocido como los acordes tristes, y también tenemos los acordes mayores, que se conocen como los acordes felices, pero quien pone el sentido de la música, que si sea triste o sea alegre, pues eso lo decides tú, en nuestra vida lo llevamos como una melodía o una sinfonía, pues recuerda que toda una sinfonía no solo es de acordes o melodía mayores, pues también aparecerán melodías menores, pero el final de tu sinfonía tómala como un acorde mayor, el cual nunca debes decaerte ni rendirte, siempre ten en cuenta tu valores, como el respeto que es algo que está en extinción generalmente.
Recuerda, tú eliges tu sinfonía, pero siempre trata de acabarla con un acorde mayor, pues eso te hará sentir orgulloso de ti mismo, porque cumpliste todas tus metas que te propusiste y a pesar de que en algunas oportunidades tropezaste, tú te levantaste, apréciate siempre y recuerda que eres único y eso te hace especial.
Seudónimo: “Bryax”