PAISAJE  DE ANTAÑO

Sobre los sauces dormidos,
parpadea el alba;
las montañas levantan
su frente aún desnuda.

En la plaza, el silencio enmudece
con el ruego de los pájaros;
sus callecitas abrigadas
apuran su paso, antes de las siete.
Y el  olor a pan fresco,
escapa por  la avenida.

El viento frío despeina  la mañana,
disipa  las penas trasnochadas.

Amanece
y el río galopante, escapa.
Escapa, entre la niebla tibia;
y su voz se despierta,
en la garganta de los gallos.

Amanece,
lejos atisban sus ojos de nieve, el Misti.
Y  en verde paisaje, las casas dispersas
se abren como pétalos en flor;
una a una tras el alba.
(Guerreros Chiguay, Oliver)
I.E. Príncipe de Asturias