UN DÍA DE AVENTURA, UNA VIDA DE SOLEDAD
Una raza de seres denominados Reps of Orión se infiltró en una planta nuclear para obtener combustible para sus naves. En el trayecto el más pequeño se perdió sin poder regresar.  Mientras deambulaba por los alrededores no fue percibido por las personas hasta que tropezó con un robot con rasgos humanos.
—¿Quién eres? —le preguntó el robot al alíen, pero  este no respondió y siguió de largo.
El robot aún más insistente se acercó a él y lo saludó nuevamente y le preguntó quién era, y esta vez el alíen le dijo al robot:
—Soy un visitante de otro mundo, mi nombre es Krabur y me he perdido ¿Quién eres tú? ¿Me podrías ayudar? 
—Soy un robot autónomo Rk–940  serie–10  versión– 5, creo  que podría ayudarte, sígueme —le contestó.
Rk luego de ofrecerle ayuda al alienígena ambos caminaron por horas hasta llegar a una casa enorme. Al entrar Rk le pidió a Krabur que se quedara cerca de la puerta sin moverse. Rk camina por la casa hasta llegar a una habitación; allí  conversa con un joven, quien le pide ver al alienígena. Pero al llegar a la puerta el alienígena    no se encontraba. Rk lo busca por toda la casa hasta que lo encuentra en la cocina y una vez más le pide que no se mueva del lugar. Mientras Rk va a buscar al joven. Una sirvienta ingresa a la cocina y ve a Krabur con un cuchillo en la mano, ella grita y sale corriendo; el joven al escuchar los gritos corre hacia la cocina junto con Rk. Al ingresar el joven ve al alíen y le dice:
—¡Hola! ¿Quién eres?
—Te saludo, mi nombre es  Krabur, soy de la orden de los Reps of Orión, lo único que deseo es vuestra ayuda para lograr regresar a mi nave.
—Mi nombre es Paúl, diseño y produzco robots en masa; estoy dispuesto a ayudarte.
Luego de haber dicho esto Paúl le ofreció a Krabur donde dormir. Al día siguiente Rk, Krabur y Paúl partieron de viaje hacia un lugar lejano. Krabur preguntó a Paúl en pleno viaje:
—¿A dónde vamos?
—Yo sólo sé de Robots; pero conozco a una persona que podría ayudarnos a encontrar tu nave —le respondió Paúl.
—¿Cómo podría ayudarnos esa persona?
—No sé, pero en algo podría ayudarnos —contestó Paúl.
El auto se detuvo en un observatorio, todos bajaron; pero Paúl escondió a Krabur en una caja. Luego de caminar varios minutos observando el lugar, se acercó a una señorita de piel morena, delgada y preciosa; cuyo nombre era Paola;  la saludó y conversó  con ella:
—Hola, sirena morena.
—¿Qué quieres? —le preguntó Paola.
—¿No me saludas? ¿No te da gusto verme después de mucho tiempo? —con una sonrisa que se dibujaba en el rostro de Paúl.
—Hola, ¿Qué es lo que quieres?, habla de una vez que tengo trabajo por hacer —le respondió Paola, un tanto molesta.
—Tengo una sorpresa que quiero mostrarte.
Luego de haber dicho esto, Paul coloco la caja en el piso y sacó a Krabur de ella. Paola echó un grito y se desesperó.
—Cálmate —le dijo Paúl.
Una vez que Paola se calmó lo suficiente Paúl conversó con ella y le pidió que lo ayudara. Luego que terminaron de conversar, Krabur le pidió un satélite, una antena parabólica, un CPU, un monitor y un Pendrive para crear una señal de auxilio.
Una vez que consiguieron todos los objetos requeridos se lo entregaron a Krabur y este creó una señal de auxilio en su idioma nativo en menos de 30 segundos con tan solo usar la mente.
Luego Paola consiguió el acceso a una base secreta en el desierto  donde programaron todo y lanzaron el satélite al espacio. Pasaron varias horas sin resultado alguno hasta que una luz iluminó todo y se vio a un alienígena gigante de 2.75 metros aproximadamente. Cuando la luz se disipó, el alienígena gigante miró fijamente a Krabur, dio unos pasos y congelo a Rk con tan solo señalarlo… todos estaban atónitos.
—¡Fallamos, es el fin! —dijo Krabur.
—¿Qué has hecho? –le respondió  Paul.
El alienígena gigante extendió sus brazos y quitó la gravedad.
—Soy de la orden de los Malum —dijo el alienígena gigante.
Krabur lo interrumpe y le lanza unos rayos de  sus manos; pero falla y el gigante con tan solo verlo lo tortura.
—Soy el teniente Wild, he recibido una señal de auxilio en mi sector —terminó de hablar el alienígena gigante.
Todo queda en silencio por unos largos minutos. De la nada se escucha un ruido extraño. Nadie se mueve y aparecen unos pequeños seres que rodean a Wild; pero este los aleja sin mover alguna extremidad; los pequeños alienígenas tratan de atacarlo; pero Wild se defiende expulsando a todo aquel que se le acerca.
Aparecen más alienígenas gigantes
—¡Qué pasa!—grita Paola.
Los alienígenas pequeños se enfrentan contra los gigantes y así se inicia la batalla. Krabur toma a Paul junto a Paola y trata de protegerlos. Ante el caos muchos alienígenas mueren.
El techo es destruido y se ven miles de naves atacándose. Cientos de naves son derribadas cada segundo. Un alienígena de la orden de los Malum toma a un pequeño alienígena, le extrae las extremidades y lo arroja contra el muro. Era una matanza feroz.
Krabur tratando de salvar la vida de sus amigos teletransportándolos; pero en el último segundo lo golpea un pedazo de escombro que lo aturde. Los pequeños alienígenas mueren y se acaba la batalla.
Wild, que aún se encontraba cerca, despedaza un cadáver y le dice a Krabur:
—¡Morirás! Eres el último, luego será el turno de los demás y toda tu raza habrá desaparecido.
Antes que Wild terminara de hablar Rk se abalanza sobre él y lo sujeta. Paúl toma un pedazo de escombro y lo golpea. Paola toma un trozo de una nave estrellada y se lo incrusta en el costado. RK al ver que Wild ya no ofrece resistencia por tantos golpes lo estruja sacándole los ojos; Krabur se acerca y le saca el corazón con sus manos.

Todos salen de la base secreta y huyen. Mientras corren un proyectil impacta gravemente a Krabur y este queda tendido en el suelo. Rk  se percata y lo carga para salvarle la vida. En el camino Krabur se desangra mucho  y no se podía hacer nada para salvarlo pero por suerte logran llegar a una pequeña ciudad en medio del desierto donde consiguen provisiones, refugio y curan a krabur. 
Paul logró rentar una pequeña casa para pasar la noche, mientras  se acomodaban tres alienígenas de la orden de los Reps of Orión  ingresan a la casa. Rk trata de atacar pero un alienígena lo congela.
—¡Quietos! sólo queremos a Krabur—dijo un alienígena.
Pasan unos segundos inquietantes hasta que Paola toma una silla y se la lanza al alíen, este la esquiva y empuja a Paúl junto a Paola con tan solo extender sus brazos. Los tres  alienígena comienzan a buscar por toda la casa a Krabur y al no encontrarlo destrozan todo.
—Los días están contados para ustedes los humanos, han provocado una guerra y su mundo es el centro de la batalla —le dijo un alíen a Paúl y se marcharon.
Paola asustada le dijo a Paúl:
—¿Qué haremos ahora?, no debí haberte ayudado desde un principio.
—Tranquila, no pasará nada malo…   
—Eso espero.
Luego que Paola terminó de hablar, Krabur, que salió escondido de la casa al ver a los tres alienígena, entró y pidió perdón, alegando que él era la causa del problema, Paul le preguntó:
—¿Qué paso?
—Yo soy la prueba de que los Reps of Orion invaden el espacio de los Malum.
—No entiendo, ¿Qué espacio? — le dijo Paúl.
—La orden de los Malum controlan la mitad del planeta tierra y la otra mitad la orden de los Reps of Orion, estamos en territorio de la orden de los Malum.
Luego de decir esto Krabur pidió a RK que lo matara; pero Paúl no estaba de acuerdo y pidió buscar otra solución. Al día siguiente Krabur de tanto pensar se le vino a la mente una idea y les dijo:
—Una nave vendrá a buscarme y me iré, cambiare de nombre y de esa forma creo que evitaré la guerra que está por comenzar.  
—Está bien, creo que es algo bueno ¿a qué hora sucederá eso? —preguntó Paúl.
—En 40 minutos tal vez.
Pasados los 40 minutos tres alienígena de la orden de los Malum destrozaron la puerta, ingresaron a la casa y uno de ellos tomó del cuello a Krabur y salieron; Rk trato de evitarlo pero no pudo.
—¿Qué pasa? —gritó Paola.
Cuando ya se iban a ir Krabur  en un último intento de soltarse le dispara unos rayos a los pies de quien lo sujetaba, pero falla y es lanzado contra el piso. Una luz ilumina todo el lugar por unos 30 segundos y aparecen cuatro alienígenas de la orden de los Reps of Orion. Se desata una feroz batalla nuevamente, krabur se pone de pie y al tratar de huir es impactado por un rayo de energía lanzado intencionalmente por un alíen de la orden de los Malum… es herido gravemente, tal vez no sobreviva.

Ante la mirada atónita de Paul y Paola sobre lo ocurrido un alíen de la orden de los Reps of Orion de nombre Kisniru se abalanza sobre Krabur, toma a Paúl y a Paola y los teletransporta a su nave.
Paúl lo mira y le dice:
—¿Nos matarás? ¿Por qué nos salvaste?
—No merecían morir en una batalla que no es suya, no los mataré.
—¿Qué le pasará a la tierra? ¿Sera destruida? —preguntó Paola a Kisniru.
—No puedo responder eso, se está haciendo muchas cosas para que la orden de los Malum no destruyan la tierra. 
Luego de decir esto la nave fue impactada por un misil, antes de estrellarse Kisniru teletransportó a todos a la nave central de la orden de los Reps of Orion, allí Krabur es atendido y el máximo general de estos alienígenas llamado Badar conversa con Paul y Paola.
—¿Qué hacían con krabur? ¿Era su mascota? 
—Krabur pidió mi ayuda para regresar a su nave y lo ayudamos con mi amiga —respondió Paúl.
—Por ayudarlo iniciaste una pequeña guerra. Yo los voy a regresar a la tierra.
—Gracias —respondió Paola.
Luego de decirles esto Badar en persona dejó a Paúl y Paola cerca de la ciudad; pero justo cuando están despidiéndose unos cinco alienígenas de la orden de los Malum aparecen y atacan a Badar… Kisniru  y krabur protegen a Paúl y Paola y los ponen a salvo. Los Malum comienzan a ganar y uno de ellos le dispara un proyectil a Paola pero Krabur se  abalanza sobre ella salvándola y perdiendo la vida al instante.
—¡No! —gritó Paola. Los Malum hieren gravemente a Badar y con ello la batalla estaba casi ganada para ellos, Kisniru trata de auxiliar a Badar; pero a él también lo hieren, en un último intento de salvar su vida y de los demás Kisniru lanza una bomba de Neutrones a los Malum y se teletransporta junto a Badar, Paola y Paúl. Una vez en la nave Kisniru con sus últimas fuerzas regresa a Paola y Paúl a la tierra y los coloca cerca de la ciudad, se despide y muere.
Paúl mira a los ojos de Paola y le dice:
—No pensé que pasaría todo esto, solo quería verte y estar contigo un momento después de tanto tiempo, aún te quiero mucho.
—Yo ya me había olvidado de ti, y no pensaba verte algún día. Creo que será mejor hacer nuestras vidas por separado como antes —le respondió Paola.
—No, quiero que seas mi amiga, quiero verte y estar contigo hasta morir. 
—Lo siento, eso no es posible. 
Luego de decir estas palabras Paola se dio media vuelta presta para irse caminando pero Paúl la tomó de la mano, la miró fijamente y con el corazón casi partido le dijo:
—Esperé mucho tiempo para verte de nuevo, no quiero perderte. 
—No olvidare este día de aventura, lo prometo. Adiós.    
Ella dio media vuelta y se alejó lentamente. Paúl la vio partir y no pudo evitar llorar por dentro sin saber que hacer... nunca más la volvió a ver de nuevo.
Seudónimo: “Gendry Murrisquia”